La interna dentro de La Libertad Avanza sumó un nuevo capítulo este fin de semana y generó preocupación en distintos sectores del Gobierno, donde varios funcionarios ya reclaman una intervención directa del presidente Javier Milei para frenar la escalada entre el asesor presidencial Santiago Caputo y el entorno de Martín Menem.
La tensión quedó expuesta públicamente a través de redes sociales y profundizó el malestar interno en un contexto atravesado además por el impacto político del caso que involucra al jefe de Gabinete, Manuel Adorni. “Está todo descontrolado. Javier es el único que puede ordenarlo”, reconoció un integrante del oficialismo en referencia a la disputa que también involucra a Karina Milei.

El conflicto se intensificó luego de que Caputo acusara al entorno de Menem de manejar una cuenta anónima que difundía mensajes críticos contra sectores del propio oficialismo. Desde entonces, el asesor presidencial mantuvo una fuerte actividad en redes sociales y dejó frases que profundizaron la confrontación. “Yo propuse tiros, pero se sienten más cómodos con el chusmerío y las operaciones”, escribió en una publicación que generó fuerte repercusión interna.

Desde el entorno de Menem negaron cualquier vínculo con la cuenta señalada y atribuyeron el episodio a un “error involuntario” de un integrante del equipo. En un mensaje enviado al bloque oficialista, el titular de Diputados sostuvo que se trató de “una canallada” y rechazó las acusaciones.
El enfrentamiento dejó al descubierto una fractura que, según distintas fuentes del oficialismo, viene profundizándose desde hace meses dentro del denominado “Triángulo de Hierro”, conformado por Milei, Karina Milei y Santiago Caputo. Uno de los puntos de mayor tensión habría sido el armado electoral bonaerense, donde sectores vinculados a Las Fuerzas del Cielo quedaron relegados de las listas legislativas.

Dentro del Gabinete admiten preocupación por el impacto político de la pelea interna, especialmente en un escenario marcado por el desgaste de la gestión, la caída de la imagen presidencial y los reclamos económicos. “Están todos muy enfrentados y nadie pone límites”, resumió un funcionario cercano al Ejecutivo.
Pese a algunos indicadores positivos, como la desaceleración de la inflación en los últimos meses, en el oficialismo reconocen dificultades para capitalizar políticamente esos datos en medio de los conflictos internos y las disputas de poder dentro del espacio libertario.
Fuente: Medios

