Los robos reiterados en la calle Santa María, en la ciudad de Neuquén, volvieron a generar preocupación entre los vecinos. El último episodio ocurrió el domingo alrededor de la 1.40, cuando un hombre trepó las rejas de un consultorio, ingresó al patio y sustrajo luces led antes de escapar.
Una de las damnificadas contó que los hechos se repiten desde hace varios años en el sector de Santa María al 300. Durante el día, la zona suele ser tranquila, pero por las noches se convierte en un blanco frecuente de delincuentes.
Ante esta situación, los vecinos comenzaron a organizarse y a revisar las imágenes de sus cámaras de seguridad para identificar a personas sospechosas y tomar precauciones. Cansada de los episodios, la joven decidió difundir un video del último robo para intentar identificar al responsable y solicitar una mayor intervención de la Policía.
“El último robo fue el domingo alrededor de la 1.40 de la madrugada. Un hombre trepó las rejas de un consultorio, se metió al patio y arrancó las luces led. En menos de un minuto ya había saltado nuevamente hacia la vereda para emprender la huida”, relató.
La damnificada indicó que, antes de este hecho, también habían robado una manguera en el mismo lugar. Además, durante el verano pasado, un local de indumentaria sufrió tres robos consecutivos, en los que rompieron los vidrios y se llevaron mercadería. En viviendas particulares, agregó, sustrajeron bicicletas y otros objetos.
Según las imágenes de las cámaras de seguridad, el sospechoso vestía un mameluco refractario, gorra y guantes. También se observa que tenía barba. La difusión del video busca aportar datos que permitan identificarlo.
“En la misma calle ya robaron muchas veces. Hoy es uno, pero mañana le puede tocar a cualquier otro vecino. Es realmente indignante, sea lo que sea que se lleven, da mucha bronca”, expresó la joven.
La denuncia policial ya fue realizada, aunque hasta el momento no lograron dar con el responsable.

Antecedentes de preocupación en el sector
En 2025, una construcción abandonada en la esquina de Santa María y Juan B. Justo, a unas tres cuadras del lugar de los últimos robos, también había generado inquietud entre los vecinos por la presencia de personas en situación de calle y episodios de violencia.
En aquel momento, una vecina señaló que la obra llevaba años paralizada y no contaba con sereno ni medidas de seguridad. Según relató, inicialmente no había ocupantes, pero con el tiempo comenzaron a instalarse personas y la situación se volvió más conflictiva.
Uno de los principales motivos de alarma era un hombre que frecuentaba una parroquia cercana para pedir ayuda y que, según la vecina, había comenzado a tener actitudes agresivas.
La preocupación llevó a varios residentes, especialmente adultos mayores, a evitar circular por las inmediaciones del edificio.
Fuente: Medios

