Un científico del Comahue fue distinguido en Estados Unidos por su trayectoria como docente

Alejandro Farji-Brener, investigador superior del CONICET y docente de la Universidad Nacional del Comahue, recibió el Premio Penny Bernstein de la Animal Behavior Society. Es el primer latinoamericano en obtener este reconocimiento, que destaca a profesores que dejaron una huella en la formación de nuevas generaciones de científicos.
Un científico del Comahue fue distinguido en Estados Unidos por su trayectoria como docente

La trayectoria de Alejandro Farji-Brener, marcada por más de 35 años de investigación y docencia, acaba de recibir un reconocimiento internacional de gran relevancia. El ecólogo, investigador superior del CONICET y docente del Centro Regional Universitario Bariloche (CRUB) de la Universidad Nacional del Comahue (UNCo), fue distinguido con el Premio Penny Bernstein de la Animal Behavior Society (ABS) de Estados Unidos.

El galardón tiene un significado especial para la comunidad científica argentina: Farji-Brener es el primer latinoamericano en recibir esta distinción, que reconoce a docentes cuya labor tuvo un impacto profundo en la formación de estudiantes de grado y posgrado.

La distinción fue celebrada tanto en el CRUB como en el Instituto de Investigaciones en Biodiversidad y Medioambiente (INIBIOMA, CONICET-UNCo), donde destacaron el aporte del investigador al desarrollo de las ciencias y a la enseñanza universitaria pública de la región.

Un premio que entregan los propios estudiantes

El Premio Penny Bernstein se otorga desde 1995 y tiene una particularidad: son los propios estudiantes de grado y posgrado quienes postulan a los docentes que consideran fundamentales en su formación científica.

En el caso de Farji-Brener, la candidatura fue impulsada por estudiantes de distintos países de habla hispana que participaron de sus cursos intensivos de campo.

A lo largo de más de tres décadas, el investigador construyó su carrera alrededor del estudio de los insectos terrestres, con especial atención en las hormigas, que utilizó como modelo para analizar fenómenos ambientales y sociales complejos.

Sus investigaciones abordaron, entre otros temas, el impacto de las especies invasoras, los disturbios en el suelo y las dinámicas sociales de estos insectos.

“Se aprende haciendo”

Además de sus investigaciones, uno de los aspectos más valorados por sus estudiantes fue su particular forma de enseñar. Farji-Brener sostiene que “se aprende haciendo” y que en la formación científica es más importante estimular preguntas que limitarse a ofrecer respuestas.

Con esa mirada, sus clases incluyen pequeños proyectos de investigación, trabajo en equipo y actividades de campo. El objetivo es que los estudiantes desarrollen pensamiento crítico y aprendan a confiar en los datos obtenidos durante sus propias investigaciones.

Los cursos intensivos de campo fueron especialmente importantes en su trayectoria docente, ya que le permitieron trabajar con estudiantes provenientes de distintos países de habla hispana.

Un reconocimiento que trasciende su trayectoria

Al conocer la distinción, Farji-Brener consideró que el premio representa una valoración de su recorrido como investigador y docente, particularmente por el trabajo desarrollado durante esos cursos. Pero también interpretó el reconocimiento como una señal positiva para la ciencia de la región.

El reconocimiento obtenido por el investigador del Comahue no solo destaca una trayectoria individual, sino también el trabajo de las universidades públicas y de las instituciones científicas que sostienen la investigación y la formación de nuevas generaciones en la Patagonia.

Fuente: Medios

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