Un avión privado de la empresa Baires Fly quedó retenido este martes en el aeropuerto de Puerto Iguazú, en Misiones, en el marco de una investigación sobre un posible viaje a Estados Unidos del senador brasileño Flávio Bolsonaro. La aeronave tenía previsto trasladar a cuatro pasajeros, pero el plan de vuelo fue cancelado y hasta el momento no se confirmó que el legislador estuviera entre los viajeros.
El avión había llegado desde Buenos Aires y tenía una tripulación compuesta por dos comandantes y una azafata. Según trascendió, las autoridades investigan si el vuelo estaba relacionado con una posible salida de Bolsonaro de Brasil, pese a que la Justicia de ese país le había ordenado entregar sus pasaportes y le había prohibido abandonar el territorio nacional.
De acuerdo con el diario brasileño O Globo, la Policía Federal verificó que el senador no había pasado por ningún puesto de control migratorio de Brasil. En tanto, el coordinador de su campaña presidencial, Rogério Marinho, negó que tuviera previsto salir del país.

Desde el Ministerio de Seguridad de la Nación señalaron al diario a medios que no tenían registros de que el senador hubiera ingresado a la Argentina. La identidad de los pasajeros y de los integrantes de la tripulación no fue confirmada públicamente, mientras que los datos del vuelo aparecían bloqueados en la plataforma especializada Flightradar24.
La situación se conoció después de la derrota electoral de Bolsonaro frente a Luiz Inácio Lula da Silva y de la decisión judicial que le impuso restricciones para viajar al exterior. La medida fue dispuesta por el juez del Supremo Tribunal Federal brasileño Alexandre de Moraes, en el marco de una investigación por presunto lavado de dinero y evasión de divisas.

La posibilidad de que Estados Unidos se convierta en un destino para integrantes de la familia Bolsonaro también tomó relevancia por los vínculos políticos que mantienen con el presidente estadounidense Donald Trump. En mayo, Flávio había mantenido encuentros con el mandatario en la Casa Blanca, mientras que su hermano Eduardo Bolsonaro reside en Estados Unidos y busca respaldo diplomático frente a las investigaciones judiciales en Brasil.

Días antes de los comicios, Eduardo había manifestado en una entrevista que estaba a favor de que su hermano abandonara Brasil si perdía las elecciones. También había sostenido que, en ese escenario, debía impugnar el resultado electoral.
Tras conocerse la orden de entregar sus pasaportes, Flávio Bolsonaro negó que tuviera intención de abandonar el país. En un video publicado en sus redes sociales, afirmó que cumpliría con la disposición judicial y que se defendería de lo que calificó como una “aberración”. Además, aseguró que asumiría el liderazgo de la oposición al gobierno de Lula.
La investigación judicial se vincula con presuntas maniobras de blanqueo de dinero y evasión de divisas, entre ellas una causa relacionada con el abogado Willer Tomaz, sospechado de lavar millones de dólares mediante plataformas de apuestas. También se investigan posibles irregularidades en la financiación de una película biográfica sobre el padre del senador, Jair Bolsonaro.
Por el momento, no se confirmó que Flávio Bolsonaro haya intentado abordar el avión retenido en Iguazú ni que estuviera entre los pasajeros previstos. El caso permanece bajo investigación, mientras el senador continúa sujeto a las restricciones impuestas por la Justicia brasileña.
Fuente: Medios

