La comunidad sanitaria de Neuquén atraviesa horas de profundo dolor tras conocerse el fallecimiento de la Dra. María Irene Braz Marques, reconocida médica especialista en Cirugía General que dedicó más de tres décadas de su vida al sistema público de salud de la provincia.
Desde el Hospital Horacio Heller expresaron su pesar por la partida de una profesional que dejó una huella imborrable tanto en la atención de pacientes como en la formación de nuevas generaciones de médicos y médicas.
María Irene Braz Marques inició su camino en el sistema sanitario neuquino en 1981, cuando ingresó como residente de Medicina General con orientación rural. A lo largo de su trayectoria ocupó distintos cargos de relevancia y desarrolló una destacada labor en diversos establecimientos de salud de la provincia.
Entre sus funciones más importantes, se desempeñó como directora del Hospital de Área Buta Ranquil y posteriormente se especializó en Cirugía General, disciplina en la que construyó una extensa carrera profesional.
En el Hospital Heller asumió responsabilidades clave, entre ellas la coordinación de la especialidad de Cirugía General y la jefatura del Centro Quirúrgico.
“Contribuyó con compromiso, profesionalismo y vocación al desarrollo de nuestra institución y a la formación de numerosas generaciones de profesionales”, destacaron desde el centro de salud.
Tras 32 años de servicio en el sistema público provincial, se jubiló en 2012, dejando un legado que aún perdura entre colegas, trabajadores de la salud y pacientes.
El recuerdo de colegas y pacientes
La noticia de su fallecimiento generó una gran cantidad de mensajes de despedida en redes sociales, donde compañeros de trabajo, amigos y pacientes resaltaron su calidad humana, su profesionalismo y su compromiso con la salud pública.
“Lo más hermoso que conocí como profesional. Me acompañó en algunos momentos de mi vida regalándome su atención incondicional, conteniéndome siempre con su simpatía y buena voluntad. Por siempre te recordaré, doctora María Irene”, escribió una paciente.
Otro mensaje la definió como una profesional incansable: “Trabajadora como pocos en salud pública, una genia”.
También colegas que compartieron años de trabajo recordaron su vocación y generosidad. “Tuve el honor de trabajar con ella cuando hizo la residencia en cirugía. Excelente profesional, amiga y compañera. Gracias por tus enseñanzas en lo profesional y en lo personal”, expresó una excompañera.
Desde Buta Ranquil también llegaron emotivas palabras para quien supo conducir el hospital local durante los años 80. “Fuiste mi directora, amiga y compañera. Aprendimos juntas el oficio de dirigir y administrar un hospital. Dejaste tu huella, tu impronta y un ejemplo de trabajo incansable. Muy triste tu partida, querida doctora Irene”, señalaron.
La despedida de María Irene Braz Marques deja un profundo vacío en el sistema de salud neuquino, donde será recordada por su compromiso, su vocación de servicio y el legado humano y profesional que construyó a lo largo de toda una vida.
Fuente: Medios.

