Aunque nadie pone en duda el impacto positivo que tendrá una obra de gran magnitud como la de la Avenida Mosconi, el presente sigue marcado por el caos vehicular entre Cipolletti y Neuquén, sobre todo durante las horas pico.
Tanto quienes optan por circular por las calles cercanas a la obra de la llamada Gran Avenida, como quienes utilizan el tercer puente en el noreste neuquino, deben enfrentarse a importantes demoras y extensas filas de vehículos.
La situación volvió a repetirse este miércoles. Entre las 16 y las 19.30, el tránsito colapsó y las largas hileras de autos se extendieron desde el cruce con Ruta 7 hasta el propio tercer puente. Para muchos conductores, la paciencia ya forma parte de la rutina diaria.
A pesar de las complicaciones, algunos automovilistas reconocen que la obra avanza de manera sostenida y confían en que, una vez finalizada, mejorará significativamente la conectividad de la región.
Sin embargo, uno de los reclamos más frecuentes apunta a la falta de iluminación en el sector neuquino del tercer puente, actualmente incorporado a la nueva traza de la Ruta 22. Los conductores advierten que, en medio de las congestiones que se registran a diario, aumenta el riesgo de accidentes y choques en cadena.
“Es una tortura diaria la vuelta a casa por el tercer puente”, señaló un conductor que quedó atrapado por el tráfico en el embotellamiento.
Cómo avanza la obra cerca de los puentes carreteros
Mientras el tránsito continúa complicado, la obra muestra avances concretos. Se espera que el tramo de acceso al puente carretero hacia Cipolletti sea el primero en quedar habilitado con su nueva configuración vial.
El proyecto demanda una inversión total de 170 millones de dólares y actualmente tiene tres etapas en ejecución, cubriendo una extensión de aproximadamente 5 kilómetros sobre esta arteria clave.
El intendente de Neuquén, Mariano Gaido, recorrió esta semana el sector y aseguró que el plazo previsto para la Etapa 6 se redujo de 60 a 45 días. De esta manera, ese tramo será el primero en habilitarse para la circulación vehicular.
La intervención contempla no sólo la nivelación de la antigua multitrocha, que anteriormente estaba elevada, sino también la ejecución de obras pluviales para prevenir anegamientos e inundaciones vinculadas al cambio climático.
Por su parte, el secretario de Infraestructura de la Municipalidad de Neuquén, Alejandro Nicola, destacó que el tránsito nunca fue interrumpido totalmente durante la obra. Explicó que actualmente los trabajos se concentran sobre el tramo central de la vieja multitrocha, mientras los vehículos circulan por calles colectoras alternativas.
Según detalló el funcionario, una vez habilitado ese nuevo asfalto, las tareas continuarán sobre las colectoras Planas, Félix San Martín, Lastra y Perticone.
Fuente: Medios.

