Mientras en gran parte del país las obras escolares avanzan con cuentagotas, Neuquén inaugura, anuncia e impulsa nuevos proyectos casi todas las semanas. La construcción de la nueva EPET N 27 vuelve a poner en evidencia una política de Estado sin antecedentes.
La construcción del nuevo edificio de la EPET N 27, en el oeste de la ciudad de Neuquén, es mucho más que una obra escolar. Es otro capítulo de una gestión que convirtió a la inversión en educación en una política permanente y sostenida. Semana tras semana, la Provincia anuncia nuevas escuelas, ampliaciones, refacciones o avances de obras, con una intensidad que hoy no encuentra comparación en ninguna otra jurisdicción del país.
El nuevo establecimiento tendrá casi 5.000 metros cuadrados cubiertos sobre un predio de más de 18.800 metros cuadrados. Contará con diez aulas, laboratorios, biblioteca multimedia, salón de usos múltiples y un moderno sector de talleres con 16 espacios específicos para la formación técnica, una infraestructura pensada para responder a la demanda educativa de uno de los sectores de mayor crecimiento de la capital.
La obra forma parte del plan de infraestructura escolar impulsado por el gobierno de Rolando Figueroa para ampliar la oferta educativa y saldar una deuda histórica con la educación pública, especialmente con la formación técnica. No se trata de una acción aislada, sino de una estrategia que busca acompañar el desarrollo productivo de la provincia con más oportunidades para las nuevas generaciones.
Pero el esfuerzo no termina en el cemento. A las obras se suman las becas Gregorio Álvarez, las ampliaciones presupuestarias destinadas al sistema educativo, la recuperación de establecimientos que permanecían postergados durante años y una política de inversión que atraviesa todos los niveles de enseñanza. La educación es uno de los principales destinos de los recursos públicos.
Después de dos años y medio de gestión, el volumen de inversiones educativas ya supera cualquier antecedente reciente en Neuquén. La magnitud de las obras, la continuidad de los proyectos y la velocidad con la que se ejecutan muestran un cambio de escala que difícilmente encuentre equivalentes en la propia historia provincial.
La nueva EPET N 27 es otra evidencia de ese modelo. Mientras muchas provincias apenas logran sostener el funcionamiento cotidiano de sus escuelas, Neuquén sigue ampliando su infraestructura educativa, fortaleciendo la formación técnica y apostando por una educación pública preparada para acompañar el crecimiento que vive la provincia.

