La investigación por el brutal asesinato del comerciante barilochense Elías Miguel, ocurrido durante una violenta entradera el pasado domingo, sumó un nuevo y resonante capítulo con la detención de Juan Antonio Bonnefoi, un delincuente con amplio historial criminal en la región cordillerana.
Bonnefoi, de 44 años, fue arrestado el martes por la noche y quedó seriamente comprometido en la causa luego de que la tobillera electrónica que llevaba por prisión domiciliaria lo ubicara dentro de la vivienda de la víctima en el momento exacto del ataque.
La noticia provocó fuerte impacto en Bariloche, ya que el detenido es ampliamente conocido en ámbitos policiales y judiciales por su extensa trayectoria delictiva y por haber participado en algunos de los hechos criminales más recordados de la Patagonia.
Según la reconstrucción de los investigadores, Bonnefoi habría ingresado el domingo a la casa de Elías Miguel junto a otros tres delincuentes con el objetivo de concretar un robo millonario. Se estima que dentro de la propiedad había alrededor de 30 millones de pesos en efectivo.
Sin embargo, el asalto derivó en un feroz enfrentamiento armado. El comerciante se resistió y dentro de la vivienda se produjo un intenso tiroteo. Durante el intercambio de disparos, uno de los integrantes de la banda recibió un balazo en el rostro. Se trata de Franco Alí González, un prófugo de la Justicia de Chubut que también quedó vinculado al caso.
La tobillera electrónica fue clave
Uno de los elementos más contundentes de la investigación fue el monitoreo electrónico que pesaba sobre Bonnefoi. El acusado cumplía prisión domiciliaria y estaba a apenas diez días de terminar su condena.
No obstante, la señal emitida por la tobillera permitió establecer que estuvo dentro de la vivienda de la víctima durante el horario en que ocurrió la entradera. Ese dato terminó de complicar su situación judicial y aceleró la orden de detención.
Un prontuario marcado por delitos violentos
El antecedente más conocido de Bonnefoi se remonta al 22 de mayo de 2005, cuando participó del histórico robo a la sucursal del Banco del Chubut en El Maitén, un asalto que generó conmoción por el nivel de organización y violencia desplegado por la banda.
Dos años después, en junio de 2007, fue condenado a 16 años de prisión por ese hecho. En el mismo juicio también recibieron penas otros integrantes de la banda: Roberto Soto, condenado a 10 años, y Jorge Luis Campos, sentenciado a 9 años.
Con el paso de los años, el nombre de Bonnefoi volvió a aparecer en distintas causas judiciales de gravedad. En 2017 fue investigado en El Bolsón por la presunta privación ilegítima de la libertad de una mujer. En ese expediente fue finalmente sobreseído tras un acuerdo entre las partes.
También surgió mencionado en una investigación interna del Servicio Penitenciario rionegrino, luego de que un agente de la cárcel de General Roca fuera expulsado por vender drogas dentro del penal. En esa causa aparecieron transferencias electrónicas realizadas por Bonnefoi a la cuenta virtual del uniformado.
Al momento de quedar nuevamente detenido, Bonnefoi cumplía una condena de tres años de prisión efectiva por robo agravado por el uso de arma de fuego y tentativa de robo simple, además de haber sido declarado reincidente.
La pena vencía en apenas diez días.
En aquella causa, había ingresado a un comercio para exigir dinero y, tras una primera negativa, regresó armado junto a su hijo. Según la acusación, amenazó a la víctima con la frase: “dame la plata o te meto un tiro en la pierna”, antes de escapar con 10 mil pesos.
Ahora, los investigadores esperan avanzar con la audiencia de formulación de cargos, donde la Fiscalía expondrá oficialmente su teoría sobre el homicidio de Elías Miguel y el rol que habría tenido Bonnefoi en el violento hecho.
Fuente: Medios.

