Uno de los puntos centrales de la iniciativa es el cambio en el artículo 3 de la Ley 27.637, sancionada en 2021, que actualmente establece que la tarifa diferencial equivale al 50 por ciento de los cuadros tarifarios plenos fijados por el ENARGAS para determinadas regiones del país.
La nueva redacción propuesta elimina ese porcentaje fijo y deja la definición del beneficio a criterio del Poder Ejecutivo Nacional o de la autoridad de aplicación. El texto señala que los descuentos “serán determinados por el Poder Ejecutivo Nacional, por sí o a través de la Autoridad de Aplicación de la presente ley, con las modalidades que considere pertinentes”.
De esta manera, el porcentaje de descuento para usuarios de la Patagonia, Malargüe y la zona de la Puna ya no quedaría garantizado por ley y podría modificarse mediante decisiones administrativas.
Otro de los aspectos que genera polémica es el cambio en la forma de calcular el beneficio. Actualmente, la bonificación se aplica sobre el total de la factura de gas. Con la modificación impulsada por Nación, el descuento pasaría a calcularse únicamente sobre el precio del gas en el Punto de Ingreso al Sistema de Transporte (PIST), dejando afuera componentes como el transporte y la distribución.
En términos prácticos, esto implicaría una reducción del alivio económico que hoy reciben los usuarios alcanzados por el régimen de zona fría.

El cambio también impactaría sobre las provincias incorporadas al sistema tras la ampliación de 2021, entre ellas Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe, Mendoza, Salta, San Juan, San Luis, La Rioja, Catamarca y Tucumán.
En esos casos, el beneficio quedaría restringido a los hogares incluidos dentro del régimen de Subsidios Energéticos Focalizados (SEF), es decir, usuarios con ingresos inferiores a tres Canastas Básicas Totales.
Actualmente, los usuarios de esas regiones reciben un descuento del 30 por ciento sobre la tarifa plena, mientras que los hogares vulnerables acceden a una bonificación del 50 por ciento con topes de consumo.
Si el proyecto avanza, gran parte de los más de 3 millones de usuarios alcanzados por el régimen perderían el beneficio de zona fría o pasarían a tener descuentos más limitados. En tanto, también se reduciría el alcance del beneficio para los más de 900 mil hogares de la Patagonia, Malargüe y la Puna que hoy reciben el descuento del 50 por ciento.
Fuente: Medios

