El proceso de venta de los activos de SanCor quedó suspendido luego de que la Cámara de Apelaciones en lo Civil, Comercial y Laboral de la Quinta Circunscripción Judicial de Santa Fe hiciera lugar a un recurso presentado por Fidulac S.A., empresa del empresario Gustavo Scaglione.
La resolución, dictada por la Sala II de la Cámara con asiento en Rafaela y fechada el 3 de julio, paraliza de manera provisoria la licitación que había sido autorizada por el Juzgado de Primera Instancia de Distrito en lo Civil y Comercial de la Cuarta Nominación de Rafaela, hasta que se resuelva el planteo de fondo.

Se suspendió la licitación
El tribunal concedió con efecto suspensivo los recursos de apelación y nulidad impulsados por Fidulac contra la resolución N° 270, emitida el 11 de junio, que aprobó el pliego de bases y condiciones para vender los activos productivos de SanCor.
Ese esquema contemplaba dividir la cooperativa en siete lotes, fijando valores mínimos y un cronograma para el proceso licitatorio. Con la decisión de la Cámara, esa venta queda momentáneamente detenida.

La discusión por la firma electrónica
El conflicto comenzó el 19 de junio, cuando Fidulac presentó un recurso para impugnar la aprobación del pliego.
Sin embargo, el juez de primera instancia rechazó la presentación al considerar que el escrito carecía de la firma ológrafa del representante legal de la empresa y solo contaba con una firma electrónica.
Frente a esa decisión, la compañía recurrió directamente a la Cámara, argumentando que la medida vulneraba su derecho de defensa y que la firma electrónica utilizada era plenamente válida y nunca había sido desconocida por su titular.

La disputa de fondo
Más allá de la cuestión procesal, el principal objetivo de Fidulac es evitar que SanCor sea vendida por partes.
El plan aprobado por la Justicia preveía la comercialización de los activos en siete lotes, con un valor mínimo total estimado en 52,1 millones de dólares. De ese monto, las seis plantas industriales representaban unos 27,4 millones de dólares, mientras que las marcas y otros activos comerciales estaban valuados en aproximadamente 24,7 millones.
La empresa sostiene que la Ley de Concursos y Quiebras establece que la prioridad debe ser la venta de la firma como una unidad económica y que la venta fragmentada sólo puede aplicarse de manera excepcional y con fundamentos suficientes.

Entre las compañías interesadas en adquirir activos de SanCor figuran Savencia, propietaria de Milkaut; Adecoagro, dueña de la marca Las Tres Niñas; Punta del Agua; Elcor, fabricante de La Tonadita; y La Tarantela.
Una empresa en crisis
La suspensión judicial se produce en medio de una profunda crisis para la histórica cooperativa.
En los últimos días fueron desvinculados 736 de los 914 trabajadores que tenía la empresa al momento de declararse la quiebra. Solo permanecen 178 empleados, luego de un acuerdo entre el gremio y el juez Marcelo Gelcich para mantener en funcionamiento las seis plantas que aún continúan operativas.

SanCor permanece prácticamente paralizada desde hace dos meses, mientras persisten los problemas financieros y las dificultades para afrontar el pago de salarios.
Con esta resolución, el futuro de la cooperativa vuelve a quedar en suspenso y la Justicia deberá definir si la empresa puede venderse por partes o si corresponde priorizar una venta integral como unidad productiva.
Fuente: Medios

