La Justicia de Tigre estableció una restricción de contacto entre Mauro Icardi y su hija Francesca por un plazo de 45 días, luego de una denuncia presentada por Wanda Nara por presuntas lesiones leves. La resolución también fija límites de distancia y prohíbe cualquier tipo de comunicación entre el futbolista y la menor.
La medida cautelar fue firmada por el juez Orlando Abel Díaz, del Juzgado de Garantías N° 2 de Tigre. Según lo dispuesto, Icardi no podrá acercarse a menos de 100 metros de su hija ni a menos de 300 metros de su domicilio o de cualquier lugar donde se encuentre. La prohibición alcanza los contactos personales, telefónicos, por redes sociales, servicios de mensajería o mediante terceros.

La resolución fue adoptada bajo el régimen de protección previsto en la normativa sobre violencia familiar y tendrá vigencia durante 45 días corridos desde la notificación formal al futbolista. El fallo advierte que un eventual incumplimiento podría derivar en una imputación por desobediencia judicial.
Además, el magistrado ordenó la intervención del área de violencia por razones de género de la Municipalidad de Tigre para brindar asistencia a la menor y dio participación a la Asesoría de Menores. También dispuso el sorteo de un Juzgado de Familia, que deberá intervenir en cuestiones vinculadas con la guarda, la custodia, los alimentos y el régimen de comunicación.
🔴Medida cautelar para Mauro Icardi
— C5N (@C5N) November 7, 2026
La Justicia de Tigre ordenó una restricción perimetral y prohibición de contacto por 45 días corridos contra Mauro Icardi, tras la denuncia por presuntas lesiones leves presentada por Wanda Nara en representación de su hija menor. pic.twitter.com/XWg9IxRaWN
La denuncia y el procedimiento policial en Nordelta
La decisión judicial se tomó después de un episodio ocurrido en el barrio La Isla, en Nordelta, donde efectivos policiales intervinieron a partir de una denuncia relacionada con una presunta situación de violencia infantil.
De acuerdo con el acta policial, personal del Comando de Patrullas de Tigre recibió una alerta a través del sistema 911 alrededor de las 17 y se dirigió a una vivienda del complejo residencial. Allí, los agentes se entrevistaron con Wanda Nara, quien habría manifestado que recibió mensajes de su hija a través de la plataforma iCloud.

Según la documentación incorporada al expediente, la niña, de 11 años, le habría comunicado a su madre que había sido agredida físicamente por su padre, que llevaba varias horas en su habitación y que no había almorzado. El episodio ocurrió en medio de una disputa familiar y mientras estaba vigente una disposición judicial que establecía que Francesca debía permanecer con su progenitor hasta el 16 de noviembre.
El parte policial señala que, al llegar al domicilio, los efectivos no pudieron ingresar inicialmente porque un hombre les indicó que no tenían autorización para hacerlo. Minutos después, la menor salió de la vivienda llorando y se dirigió hacia su madre.

En ese momento, según consta en las actuaciones, Francesca manifestó que quería retirarse del lugar junto a Wanda Nara y afirmó que había sido golpeada y amenazada por su padre. Esas declaraciones quedaron asentadas en el informe elaborado por los agentes que participaron del procedimiento.
Posteriormente, se solicitó una ambulancia para evaluar el estado de salud de la niña. Una médica del Sistema de Emergencias de Tigre la examinó en el lugar y, de acuerdo con la constancia incorporada al expediente, no encontró lesiones de gravedad que justificaran su traslado a un centro asistencial.
Sin embargo, la profesional habría recomendado realizar estudios complementarios por un traumatismo leve en la rodilla izquierda. En ese contexto, Wanda Nara informó a los efectivos que su hija tenía programada una intervención quirúrgica de meniscos para las próximas semanas.
La investigación continúa bajo análisis de las autoridades competentes, mientras avanzan las actuaciones correspondientes a la denuncia penal y las cuestiones familiares derivadas del caso.
Fuente: Medios

