El gobernador Rolando Figueroa afirmó que el desarrollo de Vaca Muerta trasciende a Neuquén y puede convertirse en uno de los principales motores del crecimiento económico de la Argentina. Durante una exposición en Houston, defendió la continuidad de la política hidrocarburífera como una política de Estado, destacó las reformas impulsadas a nivel nacional para atraer inversiones y planteó que las regalías deben transformarse en infraestructura, educación y desarrollo productivo.
Figueroa expuso este jueves en la quinta edición de “Shale en Argentina: Descubriendo Vaca Muerta para el mundo”, organizada por el Instituto Argentino del Petróleo y del Gas (IAPG). Ante empresarios y referentes del sector energético, sostuvo que la provincia tiene una hoja de ruta hacia 2030 y que el objetivo es duplicar la actividad hidrocarburífera.
“Vaca Muerta no solo genera impacto en Neuquén. Genera un impacto en las divisas, pero también en las arcas de los diferentes Estados y el desarrollo de la actividad privada en otras provincias argentinas”, señaló.
El gobernador explicó que Neuquén trabaja con una proyección denominada “2X”, que apunta a duplicar la actividad de la industria hacia 2030. Para que ese crecimiento sea sostenible, consideró indispensable acelerar las inversiones en infraestructura y acompañar el aumento de población que genera la expansión de Vaca Muerta.
“Tenemos un proyecto hacia el 2030. Trabajamos mucho y tenemos una hoja de ruta”, afirmó. Y agregó que el desafío consiste en desarrollar la infraestructura necesaria para sostener el crecimiento económico y, al mismo tiempo, garantizar condiciones adecuadas para quienes viven y trabajan en la provincia.
Según Figueroa, si la actividad hidrocarburífera se duplica, también debe hacerlo la capacidad de respuesta del Estado. “Ese ‘2X’ de la actividad también nos va a traer un ‘2X’ de desarrollo de la provincia”, sostuvo.
El gobernador también planteó que el crecimiento energético neuquino puede generar oportunidades para otras regiones. En ese sentido, destacó la articulación con Río Negro como vía de salida de la producción y consideró que Vaca Muerta puede impulsar nuevas economías regionales e industrias en distintos puntos del país.
Las regalías, destinadas a obras y desarrollo
Uno de los ejes centrales de su exposición fue el destino de los recursos que genera la actividad. Figueroa sostuvo que la porción de las regalías que queda en Neuquén debe utilizarse principalmente para cerrar el déficit de infraestructura que arrastra la provincia.
“El 13% que nos queda del barril a los neuquinos lo tenemos que reinvertir todos los días en infraestructura”, afirmó, al advertir sobre las demandas que genera el crecimiento de la actividad y de la población.
El mandatario insistió en que Vaca Muerta no puede sostener una expansión acelerada si los caminos, los servicios y la infraestructura urbana quedan por detrás. Por eso, ubicó a las rutas, el agua, el riego y las obras vinculadas con la conectividad como parte central de la estrategia para los próximos años.
También mencionó la necesidad de ampliar la superficie bajo riego y optimizar el uso del agua, además de desarrollar nuevas carreteras para potenciar el turismo en distintos puntos de la provincia.

La política hidrocarburífera como política de Estado
Durante su presentación, Figueroa reivindicó la continuidad de la política energética neuquina a lo largo de diferentes gobiernos. Señaló que esa estabilidad fue uno de los factores que permitió consolidar la actividad y generar condiciones de previsibilidad para las inversiones.
“Neuquén es una provincia petrolera desde hace más de 100 años”, recordó, y destacó que durante ese tiempo la industria se mantuvo como una política de Estado, más allá de los cambios políticos.
Para el gobernador, esa continuidad también constituye una señal hacia los inversores. Según planteó, la Argentina debe sostener reglas claras y seguridad jurídica para aprovechar la oportunidad que representa Vaca Muerta y desarrollar todo su potencial exportador.
En ese marco, valoró las modificaciones impulsadas por el Gobierno nacional sobre la normativa hidrocarburífera y el régimen de incentivos a las inversiones. Consideró que esas herramientas permitieron generar las condiciones necesarias para que la producción argentina pueda proyectarse hacia el mercado internacional.
Educación y el desafío de construir la provincia del futuro
Figueroa también ubicó a la educación como uno de los destinos prioritarios de los recursos generados por Vaca Muerta. Destacó el programa de becas Gregorio Álvarez, que cuenta con aportes de empresas del sector y que, según explicó, constituye una de las principales políticas provinciales para garantizar oportunidades educativas.
“La mayor inversión que nos puede dejar la industria es precisamente que nuestras próximas generaciones estén mucho más educadas que la nuestra”, afirmó.
Para el gobernador, el objetivo no es solamente aprovechar el actual ciclo hidrocarburífero, sino transformar los recursos extraordinarios de esta etapa en capacidades que permanezcan cuando la producción de hidrocarburos pierda protagonismo.
En esa línea, remarcó la importancia de fortalecer la relación con Chile, avanzar en circuitos turísticos integrados y mejorar la conectividad vial, incluyendo el proyecto del Camino de la Fe, que vincularía localidades y lagos de la provincia.
El fondo soberano para después de Vaca Muerta
La mirada de Figueroa no quedó limitada al crecimiento inmediato. El gobernador planteó además la creación de un fondo soberano provincial que permita continuar financiando inversiones cuando Neuquén haya terminado de resolver parte de su actual déficit de infraestructura.
“No queremos que el día que la industria no esté más quede tierra arrasada, sino todo lo contrario. Vamos a seguir siendo la provincia pujante que somos”, sostuvo.
Según explicó, primero debe completarse el proceso de inversión en infraestructura que necesita la provincia. Luego, los recursos podrán comenzar a formar parte de un fondo destinado a generar nuevas inversiones y asegurar beneficios de largo plazo.
“Cuando terminemos de cancelar esta deuda de infraestructura que tenemos, inmediatamente surge la formación de un fondo soberano que continúe realizando inversiones que desarrollan externalidades positivas en toda la provincia”, afirmó.
La propuesta forma parte de una visión que busca transformar el actual boom energético en una plataforma para el desarrollo futuro. Para Figueroa, Vaca Muerta no es solamente una oportunidad petrolera: es una ventana para diversificar la economía, mejorar la infraestructura, formar nuevas generaciones y preparar a Neuquén para el día después de los hidrocarburos.
Fuente: Medios.
