El precio internacional del petróleo volvió a ubicarse por encima de los US$90 por barril, en medio de la creciente incertidumbre por el conflicto en Medio Oriente y las dificultades para alcanzar un acuerdo duradero entre Estados Unidos e Irán.
El Brent, referencia internacional para el mercado argentino, llegó a superar los US$91 por barril durante la jornada de este martes. A media rueda cotizaba en torno a ese nivel, después de encadenar su tercera jornada consecutiva de subas. El crudo alcanzó así su valor más alto desde fines de julio.
La escalada se explica principalmente por el temor a nuevas interrupciones en el suministro energético. Las expectativas de una salida diplomática entre Estados Unidos e Irán se debilitaron y persisten las restricciones sobre el tránsito de hidrocarburos por el Estrecho de Ormuz, uno de los principales corredores petroleros del mundo.
El escenario mantiene en alerta a los mercados internacionales porque una interrupción prolongada del flujo de petróleo podría profundizar la presión sobre los precios y, a la vez, alimentar las expectativas de inflación a nivel global.
Qué significa para Argentina
Para la Argentina, la suba del Brent presenta dos efectos contrapuestos. Por un lado, un petróleo más caro mejora el valor de las exportaciones de crudo y favorece los ingresos de las empresas productoras y de las provincias hidrocarburíferas. El impacto adquiere especial relevancia para Vaca Muerta, que atraviesa un fuerte crecimiento productivo y se convirtió en una fuente cada vez más importante de divisas para el país.
Durante el primer semestre de 2026, el petróleo crudo se convirtió en el principal producto de exportación argentino, con ventas externas por casi US$4.700 millones, desplazando a los principales complejos agroindustriales.
Además, YPF viene registrando un fuerte crecimiento de su negocio de shale. La compañía informó una ganancia neta de US$1.210 millones durante el segundo trimestre, mientras que su producción de petróleo no convencional aumentó un 47% interanual. La empresa también elevó su previsión de inversiones para 2026 a US$6.200 millones.
La contracara: presión sobre las naftas
El efecto negativo aparece en el mercado interno. Un Brent más elevado dificulta una eventual baja de los precios de los combustibles y puede volver a poner presión sobre la nafta y el gasoil.
El presidente de YPF, Horacio Marín, ya había advertido en julio que la petrolera todavía no había alcanzado el valor de equilibrio necesario para reducir los precios en los surtidores. El mecanismo de “buffer” implementado por las empresas buscó amortiguar las fuertes variaciones internacionales, pero dejó una diferencia que debía compensarse antes de avanzar con una eventual reducción.
Con el Brent nuevamente por encima de los US$90, la posibilidad de una baja de las naftas se vuelve más difícil de concretar en el corto plazo.
A esto se suma que desde agosto rige una nueva actualización de componentes impositivos sobre los combustibles, lo que también forma parte de la estructura que determina el precio final en las estaciones de servicio.
Vaca Muerta, ante una oportunidad
El contexto internacional también representa una oportunidad para la industria hidrocarburífera argentina. Con una producción creciente, Vaca Muerta puede aprovechar un precio internacional más elevado para aumentar el valor de sus exportaciones y mejorar la rentabilidad de los proyectos.
La propia evolución de YPF refleja ese escenario: la empresa atribuyó buena parte de la mejora de sus resultados a la combinación de mayor producción de shale y precios internacionales más favorables.
Sin embargo, el beneficio dependerá de cuánto tiempo se mantengan los precios elevados y de la capacidad argentina para continuar ampliando la producción y la infraestructura de transporte y exportación.
Así, el nuevo escenario del petróleo deja a la Argentina frente a una ecuación compleja: un Brent más caro significa más dólares para Vaca Muerta y mayores ingresos por exportaciones, pero también posterga el alivio esperado en los precios de los combustibles.
Por ahora, la evolución del conflicto en Medio Oriente y lo que ocurra con el tránsito por el Estrecho de Ormuz serán las principales variables que seguirán marcando el rumbo del petróleo durante las próximas jornadas.
Fuente: Medios.

