La dirigente peronista estaba acusada por el delito de defraudación a la administración pública en concurso real con el delito de peculado, y por defraudación a la administración pública.
La magistrada indicó que la acusación resulta «insuficiente» y así siguió el concepto general de reproche a la actuación de los fiscales. Además, indicó que al haber asumido el delito (su padre y ex intendente) Gilberto Montanaro, quien firmó el convenio con Nación por las viviendas, perdía eficacia la imputación.
“Si bien se advirtió que la nombrada, en su carácter de Secretaria y posteriormente de Intendenta, continuó con la ejecución del programa Techo Digno, circunstancia que eventualmente podría dar lugar a un reproche en el ámbito administrativo, ello resulta insuficiente para configurar ilícito penal, al no verificarse los elementos típicos exigidos por la normativa penal para sustentar una imputación de tal naturaleza”, consideró Lemunao.
La jueza agregó que «las conductas investigadas le fueron reprochadas, asumidas y en definitiva condenadas a Gilberto Montanaro» quien fue condenado. Según el fallo, su antecesor fue “quien generó un perjuicio patrimonial al erario público municipal y a los intereses que le fueran confiados en razón de su cargo”.
Fuente: Medios.

