La investigación por el homicidio de Franco Agustín Morales, el joven de 24 años asesinado el jueves pasado en Allen, sumó un avance clave con la detención de un tercer sospechoso.
El hombre se presentó voluntariamente durante la noche del domingo en la Comisaría Sexta y quedó inmediatamente bajo custodia por disposición del Ministerio Público Fiscal.
Con esta nueva detención, ya son tres los sospechosos vinculados al crimen que permanecen detenidos, mientras los investigadores mantienen vigente una orden de captura contra un cuarto hombre que ya fue identificado y continúa prófugo.
El nuevo arresto se produjo luego de un fin de semana con múltiples allanamientos y procedimientos policiales destinados a reunir pruebas y avanzar en la identificación de todos los integrantes del grupo que habría participado del ataque.
Según fuentes judiciales, al joven que se entregó se le formularían cargos durante la mañana del martes. Durante los operativos del fin de semana, la Policía también secuestró un arma de fuego y detuvo a otro hombre por tenencia ilegal de arma. Sin embargo, desde la Fiscalía aclararon que esta persona no estaría vinculada con el homicidio de Morales.
“Se lo va a acusar únicamente por la tenencia de arma”, señalaron desde el Ministerio Público Fiscal.
Los dos primeros detenidos, ambos oriundos de Neuquén, ya fueron imputados como coautores de homicidio agravado por el uso de arma de fuego y robo cometido en poblado y en banda.
El juez de Garantías Julio Martínez Vivot les dictó un mes de prisión preventiva al considerar que existe riesgo de que puedan entorpecer la investigación.
Una supuesta venta de moto que terminó en una emboscada
La principal hipótesis de la Fiscalía sostiene que Morales fue víctima de una emboscada planificada. El joven había acordado mediante redes sociales un encuentro con un supuesto comprador para concretar la venta de su motocicleta. Sin embargo, cuando llegó al lugar pactado, en calle México al 30 de Allen, fue abordado por cuatro hombres que se movilizaban en dos motos.
Según la investigación, los agresores le dispararon en el tórax y le robaron la motocicleta y su teléfono celular iPhone. Morales murió como consecuencia de las graves heridas sufridas y los atacantes escaparon del lugar.
Las cámaras y el teléfono, claves para la investigación
El análisis de las cámaras de seguridad de la zona fue determinante para reconstruir los movimientos de los sospechosos antes y después del ataque.
Los investigadores también cuentan con informes de Criminalística y una autopsia preliminar, elementos que se incorporaron al expediente para avanzar en la identificación y vinculación de los acusados.
Otra evidencia importante fue el teléfono celular de la víctima. El iPhone de Morales fue localizado mediante rastreo satelital en la zona de Puente 83, lo que permitió fortalecer la línea investigativa.
La Fiscalía, a cargo de Verónica Villarruel y Laura Tronelli, continúa con la recolección de pruebas y las tareas destinadas a localizar al cuarto sospechoso, que permanece prófugo.
La investigación busca determinar el grado de participación de cada uno de los involucrados y reconstruir con precisión cómo se produjo el ataque que terminó con la vida de Morales.
Fuente: Medios.

