Comenzó el desalojo del predio privado de las calles Pedro Genco y Fogwill, conocido entre los vecinos como “Toma La Rosa”. La Justicia avanza con las notificaciones por el delito de usurpación contra las personas que integran la ocupación. Si bien los ocupantes aseguraban que en el predio había unas 200 familias, el relevamiento que hizo el gobierno provincial de la situación daba otra cifra: no llegaban a 70 personas.
Personal policial se hizo presente en el asentamiento, con apoyo de la GEOP (Grupo Especial de Operaciones Policiales) y hasta ayer no dejaban ingresar por orden judicial ni comida ni leña ni agua.
Según pudo constatar, pese al clima de tensión, no se registraron incidentes. No hubo resistencia: el operativo se desarrolló de forma pacífica, sin forcejeos ni corridas, y en pocas horas el paisaje del predio cambió por completo.
Eso sí, desde temprano hubo notificaciones a los ocupantes desde el Ministerio Público Fiscal por el delito de usurpación, la sola mención judicial hizo que, antes de la llegada de la policía, no haya demasiadas personas
La orden fue liberada por el juez Juan Manuel Kess por pedido del fiscal Juan Narváez. El fiscal acudió al predio cuando ya estaba vacío alrededor de las 13.30 y le estrechó la mano a los comisarios a cargo del procedimiento.
Los primeros en moverse fueron los propios efectivos, que empezaron a desarmar las casillas precarias levantadas con maderas, chapas y lonas. Entre el descampado de escombros y matorrales secos, se veía a la policía retirando estructuras de palos y nylon, mientras una nube de polvo se levantaba con cada tablón que caía.

Con el correr de los días se supo que el terreno sería propiedad de una entidad intermedia —según una fuente, un club deportivo de la ciudad— que ya contaba con autorizaciones municipales para desarrollar ahí un proyecto de viviendas: 240 unidades multifamiliares y 10 dúplex, con los trabajos de cerramiento del predio a punto de comenzar cuando llegaron las primeras carpas.
Hubo algunas reuniones entre el denunciante (el desarrollador inmobiliario del predio) y el Ministerio Público Fiscal, ya que hubo una coincidencia en algunos hechos. Precisamente en el momento en que comenzaron los movimientos de suelo en ese predio de seis hectáreas donde hay una laguna, se organizó la toma.
RUPROVI: porqué no califican para un lote
Este último miércoles, además, hubo una reunión en el Ministerio Público Fiscal entre el sector de gobierno que media en el conflicto, el denunciante privado y el Instituto Provincial de la Vivienda y Urbanismo (IPVU), convocado para relevar quiénes de los ocupantes están o no inscriptos en el RUPROVI.
Buena parte de quienes no califican, quedaron afuera del registro no solo por falta de años de residencia, sino porque en algún momento ya habían “metido tierras”: accedido a un lote a través del Estado y luego vendido o transferido ese beneficio.
Fuente Medios

