Combustibles en Argentina: subieron los precios y cayó el consumo de naftas durante 2026

Un informe de Economía & Energía mostró que las naftas aumentaron 19% en términos reales durante los primeros siete meses de 2026, mientras las ventas retrocedieron 1,8%.
Combustibles en Argentina: subieron los precios y cayó el consumo de naftas durante 2026

Los precios de los combustibles aumentaron durante los primeros siete meses de 2026, mientras el mercado interno mostró señales de enfriamiento. Un informe elaborado por la consultora Economía & Energía, dirigida por Nicolás Arceo, analizó la evolución de los valores en los surtidores, las ventas y el precio internacional del petróleo y trazó un panorama marcado por el avance de los costos y una menor capacidad de compra de los consumidores.

Entre enero y julio, las ventas de naftas cayeron 1,8% interanual, mientras que las de gasoil crecieron 1,7%. Sin embargo, el comportamiento de ambos combustibles tuvo diferencias importantes: la demanda de gasoil estuvo sostenida principalmente por el sector agropecuario y las centrales eléctricas, mientras que las ventas al público mostraron una baja.

En términos reales, el precio de las naftas aumentó 19% durante los primeros siete meses del año, mientras que el gasoil subió 16%. Si la comparación se realiza en dólares constantes, los incrementos fueron del 13% y 16%, respectivamente.

La suba también tuvo impacto sobre el poder adquisitivo. Durante ese período, el salario promedio alcanzó para comprar unos 901 litros de nafta por mes, un 15% menos que un año atrás y por debajo del promedio histórico de 999 litros.

El petróleo internacional presionó sobre los precios

El mercado argentino también recibió el impacto de la evolución internacional del crudo. La escalada del conflicto en Medio Oriente y las restricciones en el Estrecho de Ormuz generaron un fuerte aumento de las cotizaciones internacionales durante 2026.

Sin embargo, ese shock no se trasladó completamente a los precios domésticos. Según el informe, durante enero y febrero la diferencia entre el valor local del crudo y el Brent se ubicaba alrededor de los 9 dólares por barril, pero durante marzo y abril la brecha se amplió y llegó a entre 15 y 20 dólares.

Ese desacople permitió amortiguar parte del incremento internacional y contener el traslado directo del precio del petróleo a los surtidores argentinos.

El fenómeno adquiere especial relevancia para Neuquén, principal provincia productora de hidrocarburos del país y epicentro de Vaca Muerta. De acuerdo con el análisis, desde mediados de 2024 el mercado argentino se mueve bajo una lógica de “export parity”, aunque el precio doméstico del crudo se mantuvo por debajo del Brent.

La diferencia entre ambos valores no responde solamente a decisiones relacionadas con el mercado interno, sino también a los descuentos que el crudo argentino enfrenta en determinados períodos al comercializarse en el exterior.

Naftas en baja y gasoil sostenido por el agro

Las ventas muestran otra de las principales señales de tensión sobre el mercado. Entre enero y julio, el consumo de naftas retrocedió 1,8% respecto del mismo período de 2025, con una caída particularmente marcada en la nafta súper, cuyas ventas disminuyeron 2,8%.

El gasoil presentó el comportamiento contrario y acumuló un crecimiento del 1,7%. Sin embargo, el dato debe analizarse con cautela: las ventas al público descendieron 2,3%.

El incremento general estuvo explicado principalmente por los mayores volúmenes demandados por el sector agropecuario y las centrales eléctricas, que compensaron la menor demanda registrada en las estaciones de servicio.

El informe también analizó la composición del precio final de los combustibles. Durante los primeros siete meses de 2026, el Impuesto a los Combustibles Líquidos y al CO₂ representó en promedio el 14% del precio de venta al público, 0,9 puntos porcentuales más que durante 2025.

Los biocombustibles mantuvieron una participación relativamente estable y representaron alrededor del 7% del precio final, con un incremento de 0,3 puntos porcentuales frente al año anterior.

En comparación con otros países de América Latina, Argentina quedó durante 2026 ligeramente por debajo del promedio regional en el precio de las naftas y algo por encima en el caso del gasoil.

La refinación mundial también quedó bajo presión

El mercado internacional del petróleo atravesó además dificultades vinculadas con la capacidad de refinación. Durante 2025, el procesamiento mundial había alcanzado los 83,1 millones de barriles diarios, el máximo de la serie y un 11% por encima del mínimo registrado en 2020, durante la pandemia.

La región de Asia Pacífico concentró cerca del 37% de la refinación mundial, con unos 31 millones de barriles diarios.

Durante 2026, el conflicto internacional volvió a alterar ese escenario. En Medio Oriente, más del 20% de la capacidad de refinación regional quedó temporalmente fuera de servicio durante el conflicto, mientras que los ataques contra instalaciones rusas también afectaron sus niveles de procesamiento.

La menor disponibilidad de capacidad refinadora añadió presión sobre el mercado internacional y complicó todavía más el equilibrio entre oferta, demanda y precios.

Qué deja el escenario argentino

El panorama de los primeros siete meses de 2026 combina así combustibles más caros, una menor capacidad de compra de los salarios y una demanda interna más débil, especialmente en el caso de las naftas.

Argentina logró evitar que todo el aumento del petróleo internacional se trasladara directamente al surtidor, pero el mercado local igualmente mostró el impacto de la suba de costos.

En paralelo, Vaca Muerta mantiene un papel central en el escenario energético nacional, mientras el comportamiento de los precios, las exportaciones y la demanda interna seguirá siendo determinante para la evolución del mercado de combustibles durante los próximos meses.

Fuente: Medios.

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