Bariloche vivió una espectacular bajada de antorchas para inaugurar la Fiesta Nacional de la Nieve
Unos 600 esquiadores y snowboardistas descendieron por el cerro Catedral con luces LED y fuego ante una multitud de residentes y turistas.
Lucía Palma
Unos 600 instructores, esquiadores y snowboardistas descendieron por las laderas del cerro Catedral con antorchas y luces LED para dar inicio formal a la55° edición de la Fiesta Nacional de la Nieve 2026.
La tradicional ceremonia tuvo un condimento especial: una intensa nevada acompañó el descenso y convirtió la noche en un espectáculo visual que disfrutaron residentes y turistas.
Las autoridades y el público esperaron hasta que cayó la última claridad del día, cerca de las 20, para observar la tradicional bajada desde los 1.200 metros de altura. La actividad es organizada por la Asociación Argentina de Instructores de Esquí y Snowboard (Aadidess) como parte de la celebración.
La nieve comenzó a caer alrededor de las 19:30 y fue ganando intensidad mientras el público esperaba el comienzo del espectáculo. La música y la presentación de la banda de la Escuela Militar de Montaña acompañaron la previa.
A las 20, el intendente de Bariloche, Walter Cortés, dio la bienvenida y definió al evento como un símbolo de la ciudad. “Este es el ícono de todos los barilochenses, esta es la fiesta del pueblo, la fiesta del cerro”, afirmó.
También estuvo presente el gobernador de Río Negro, Alberto Weretilneck, quien agradeció la participación y deseó éxitos para esta nueva edición de la fiesta.
Luces LED, fuego y nieve en el Catedral
A las 20:05, la música de la banda sonora de Carrozas de Fuego, compuesta por Vangelis, marcó el comienzo del espectáculo. Los primeros esquiadores de clubes y escuelas iniciaron el descenso por la ladera central del cerro Catedral, llevando luces LED que dibujaron una extensa línea luminosa sobre la montaña.
La nevada, cada vez más intensa, sumó dramatismo a la escena. Cuando el descenso parecía haber terminado, el locutor y funcionario municipal Antonio Zidar invitó al público a dirigir la mirada hacia la ladera norte.
Allí comenzó a aparecer una serpenteante línea de antorchas de fuego, recuperando una de las tradiciones más emblemáticas de la Fiesta Nacional de la Nieve. En total participaron alrededor de 600 esquiadores y snowboardistas, entre ellos 80 chicos de escuelas, acompañados por sus instructores.
Desde Catedral Alta Patagonia, concesionaria del centro de esquí y anfitriona de la actividad, señalaron que la bajada representa “un encuentro entre generaciones”, además de un reconocimiento a quienes construyeron la cultura de montaña y una mirada hacia el futuro de la actividad.
Una tradición que volvió a encenderse
En esta edición se recuperaron las tradicionales antorchas de fuego y se combinaron con la tecnología de las luces LED.
“Ser parte de la bajada de antorchas es un orgullo y una enorme responsabilidad. No es solo un descenso iluminado; es un homenaje a quienes construyeron la historia del esquí en cerro Catedral y una forma de mantener vivo ese legado”, destacó Martín Bacer, presidente de Aadidess.
El operativo comenzó varias horas antes. A partir de las 17, una vez finalizada la jornada de esquí, dos máquinas pisapistas trabajaron especialmente sobre el recorrido para acondicionar las pistas y los sectores destinados al evento.
Cada máquina recorrió aproximadamente 8 kilómetros para dejar la superficie nivelada y fresada y garantizar las mejores condiciones para el descenso.
“Las máquinas trabajan ni bien cierra la montaña para preparar todo el terreno. Es una tarea que requiere mucha coordinación previa para que la pista quede en las mejores condiciones y para que el descenso pueda desarrollarse de manera segura y ordenada”, explicó Matías Marcaccini, responsable de Montaña de Cerro Catedral.
Bariloche, cerca del 100% de ocupación
El intendente Walter Cortés destacó el movimiento turístico que registra la ciudad durante la celebración.
“La Fiesta viene muy bien, hay mucha gente en Bariloche, casi estamos pisando el 100% de ocupación”, afirmó.
El jefe comunal señaló que quedan pocos lugares disponibles y destacó la presencia de turistas brasileños. En ese sentido, valoró las acciones de promoción realizadas en ese mercado y consideró que permitieron darle a la temporada “el empuje” que necesitaba.
Para Cortés, uno de los principales valores de la Fiesta Nacional de la Nieve es que permite recuperar la historia de Bariloche y de sus pioneros.
“Conmemoramos la historia, la historia de los pioneros que hicieron este cerro, la gente que andaba con esquíes de madera”, expresó.
Y resumió el espíritu de la celebración como una combinación de nostalgia, identidad ehistoria que la ciudad pone en escena durante uno de sus eventos más importantes del año.