Hace 48 años, la Selección argentina ganaba su primer Mundial y cambiaba su historia para siempre

El 25 de junio de 1978, la Selección derrotó a Países Bajos en el Monumental y levantó la primera Copa del Mundo de su historia.

Hay fechas que no necesitan explicación. Basta con nombrarlas para que regresen imágenes, emociones y recuerdos que atraviesan generaciones. El 25 de junio es una de ellas. Fue el día en que Argentina dejó de perseguir un sueño para convertirlo en realidad. El día en que la Selección tocó el cielo por primera vez.

Aquella fría tarde de 1978, el Monumental se transformó en el escenario de una de las páginas más importantes de la historia del deporte argentino. El equipo dirigido por César Luis Menotti venció 3-1 a Holanda en una final inolvidable y conquistó la primera Copa del Mundo para el país. No fue un triunfo más. Fue el nacimiento de una historia que décadas después continuaría con las consagraciones de 1986 y 2022.

Mario Kempes, el gran símbolo de aquel equipo, abrió el marcador y parecía encaminar la fiesta. Sin embargo, cuando faltaban pocos minutos para el final, Dick Nanninga silenció por un instante al estadio con el empate neerlandés. El golpe fue duro y pudo haber sido definitivo. De hecho, en la última jugada del tiempo reglamentario, Rob Rensenbrink tuvo el título en sus pies, pero su remate pegó en el palo y salió.

El alargue que cambió la historia

Argentina sobrevivió a ese susto y encontró fuerzas donde parecía no quedarle nada. En el tiempo suplementario apareció nuevamente Kempes para marcar el 2-1 y encender otra vez al Monumental. Minutos después, Daniel Bertoni aprovechó un rebote y selló el 3-1 que terminó de liberar una emoción contenida durante décadas.

La imagen de los hinchas invadiendo las calles, las banderas celestes y blancas flameando por todo el país y la vuelta olímpica de aquel plantel forman parte de un patrimonio sentimental que el paso del tiempo nunca logró borrar. Fue la primera vez que los argentinos se sintieron campeones del mundo.

El comienzo de una historia eterna

Aquel equipo tenía nombres que hoy forman parte de la memoria grande del fútbol argentino. Ubaldo Fillol en el arco, Daniel Passarella como capitán, Osvaldo Ardiles en la mitad de la cancha, Ricardo Villa aportando talento y un Mario Kempes imparable que terminó como goleador del torneo con seis tantos.

Fuente: Medios

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