A nueve meses de la muerte de José Galeano, de 47 años, la investigación judicial por el procedimiento policial ocurrido en el hospital Heller entra en una etapa clave. La autopsia realizada en diciembre determinó que el hombre murió de manera violenta, producto de un traumatismo torácico grave.
Ahora, la Justicia busca reconstruir a partir de las imágenes de las cámaras de seguridad cómo se produjeron las lesiones que provocaron su muerte y qué responsabilidad tuvo cada uno de los policías que participó del procedimiento.

De acuerdo con lo relevado por medios locales, durante 2026 la causa cambió de fiscal, se iniciaron sumarios administrativos dentro de la Policía y ya fueron identificados, en principio, seis efectivos vinculados con la intervención.
La Fiscalía todavía no definió cuántos policías serán imputados ni qué calificación legal tendrán los hechos. Esa decisión quedará para después de completar las pericias consideradas fundamentales.
La causa cambió de fiscal
El fiscal Andrés Azar fue trasladado de la Fiscalía de Delitos contra las Personas a la Fiscalía de Actuación Genérica y la investigación quedó a cargo de la fiscal Lorena Juárez.
El cambio no modificó el objetivo central de la causa: determinar qué ocurrió durante los minutos en los que Galeano fue reducido por los policías y establecer si las lesiones que terminaron provocando su muerte fueron consecuencia de esa intervención.
Qué determinó la autopsia
El informe del Cuerpo Médico Forense estableció que Galeano murió por un traumatismo torácico cerrado grave, con neumotórax provocado por fracturas costales bilaterales, en el marco de un politraumatismo.
El cuerpo presentaba fracturas de costillas en ambos lados del tórax, además de lesiones pulmonares, edema y congestión pulmonar severa, junto con múltiples hematomas, equimosis y excoriaciones.
Los forenses también indicaron que algunas lesiones podían estar relacionadas con las maniobras de reanimación realizadas en el hospital, mientras que otras eran compatibles con mecanismos de reducción física.
El neumotórax y la afectación pulmonar podían generar una descompensación respiratoria grave capaz de provocar la muerte en minutos u horas.
La autopsia permitió establecer así que no se trató de una muerte inexplicable o simplemente asociada a un cuadro de intoxicación, pero dejó abierta una pregunta central: cómo se produjeron las lesiones mortales.
Las cámaras, una prueba clave
Las imágenes de las cámaras de seguridad son fundamentales para reconstruir lo ocurrido. Según los registros difundidos anteriormente, Galeano llegó descalzo al hospital durante un episodio de crisis, después de salir de su casa con un cuchillo. Personal de seguridad pidió asistencia policial y varios efectivos llegaron al lugar.
Las imágenes muestran a dos policías acercándose mientras Galeano se encontraba en la ventanilla de la guardia. Uno de ellos lo apunta con su arma reglamentaria.
En un momento clave, Galeano deja el cuchillo sobre el mostrador. Después, varios efectivos se abalanzan sobre él, lo inmovilizan contra el suelo y participan de la reducción.
En total, las cámaras permiten observar la presencia de unos diez policías, aunque no todos intervienen de la misma manera.
El hombre es trasladado posteriormente hacia el estacionamiento. Las imágenes muestran que sale del hospital con vida, mientras que cuando los efectivos vuelven a ingresarlo ya no tenía signos vitales. El personal médico intentó reanimarlo, pero no logró hacerlo.
Lo que todavía debe determinarse es qué maniobra o golpe produjo las lesiones que derivaron en el traumatismo torácico fatal.
Una pericia busca reconstruir la mecánica de la muerte
Para responder esa pregunta se realiza una pericia conjunta entre el Gabinete de Criminalística y el Gabinete Forense.
El objetivo es cotejar las imágenes de las cámaras con las lesiones descriptas en la autopsia y reconstruir, en la medida de lo posible, qué ocurrió durante la reducción.
La importancia de este análisis está relacionada directamente con las futuras imputaciones. Si los investigadores logran determinar qué agresión provocó una lesión determinada y qué efectivo la realizó, la responsabilidad penal podría analizarse de manera individual.
Seis policías fueron identificados
Hasta el momento fueron identificados, en principio, seis policías que participaron de la intervención. Además, se iniciaron sumarios administrativos a los efectivos involucrados. La investigación interna está a cargo de personal de la Comisaría 18, mientras que los policías de la Comisaría 21 quedaron bajo investigación.
La Fiscalía también entrevistó a trabajadores del hospital que estuvieron presentes durante el procedimiento y cuenta con la historia clínica de Galeano, que confirmó que era paciente del Heller.
“Él fue al hospital para que lo ayudaran”
Mientras la investigación avanza, Wildo Galeano, hermano de José, continúa reclamando justicia. Contó que José atravesaba problemas de consumo y episodios vinculados a su salud mental, y que recibía atención en el hospital Heller. “Él fue al hospital para que lo ayudaran”, sostuvo.
El hermano cuestionó la utilización de la fuerza durante el procedimiento y señaló que las imágenes resultaron especialmente dolorosas para la familia. También destacó que Galeano había dejado el cuchillo antes de ser reducido y cuestionó que la intervención continuara con tanta violencia.
Para la familia, las cámaras y la autopsia son pruebas centrales para esclarecer lo ocurrido. Sin embargo, lamentan que no exista un registro audiovisual completo de lo sucedido en el estacionamiento.
La pregunta que todavía debe responder la Justicia
La investigación ya estableció que Galeano murió de manera violenta y que presentaba fracturas costales bilaterales, neumotórax y un traumatismo torácico grave.
Ahora resta determinar cómo se produjeron esas lesiones, cuándo ocurrieron, quién las provocó y qué incidencia tuvieron en la muerte.
Esa reconstrucción será determinante para definir cuántos policías serán imputados, qué conducta se le atribuirá a cada uno y cuál será la calificación penal.
Mientras tanto, la familia continúa esperando respuestas. “No podemos retroceder el tiempo, solo esperar justicia”, expresó Wildo.
Fuente: Medios

