La aparición anticipada de una orca en la costa de Río Negro generó sorpresa entre vecinos y visitantes que registraron el momento en Bahía Rosas, cerca de Punta Bermeja.
El ejemplar observado fue identificado como Pao (PTN-006), un macho adulto proveniente de Península Valdés, conocido por frecuentar la costa atlántica patagónica durante los meses de invierno.
Según informó la Secretaría de Ambiente y Cambio Climático provincial, el episodio ocurrió el pasado 25 de mayo, cuando el animal se acercó de manera inusual a la orilla, posiblemente confundido por el sonido de los remos de una canoa. Al advertir la presencia humana, regresó nuevamente mar adentro.
Desde el organismo aclararon que no existen antecedentes de ataques de orcas a personas en estado silvestre, aunque insistieron en la importancia de respetar las medidas de seguridad y evitar cualquier tipo de interacción con la fauna marina.
Si bien los registros más frecuentes de orcas en la región suelen darse entre junio y agosto, las autoridades señalaron que la presencia temprana de machos adultos como Pao no representa necesariamente un adelantamiento de temporada.

De hecho, en mayo de 2025 el mismo ejemplar había sido visto junto a otro macho joven llamado Emyr (PTN-025), permaneciendo apenas un día en la zona antes de regresar nuevamente a Península Valdés.
La Provincia indicó además que en las próximas semanas podrían comenzar nuevos avistajes en Punta Bermeja y distintos sectores del Golfo San Matías, uno de los escenarios más reconocidos de la Patagonia para observar fauna marina.
Ante el aumento esperado de visitantes, Ambiente recordó algunas recomendaciones para el avistaje responsable:
- Observar siempre desde sitios habilitados y seguros.
- No ingresar al agua cuando haya presencia de orcas.
- Evitar acercarse en kayaks, canoas o embarcaciones pequeñas.
- No generar ruidos fuertes ni intentar interactuar con los animales.
- Respetar las indicaciones de guardas ambientales y personal de áreas protegidas.
El monitoreo de orcas y otras especies marinas forma parte de los programas de conservación que se desarrollan sobre la costa atlántica rionegrina, donde cada invierno el avistaje de fauna se convierte en uno de los principales atractivos turísticos naturales.

