Konstantin Rudnev ya cumple prisión domiciliaria en Buenos Aires tras dejar el penal de Rawson

El ciudadano ruso fue trasladado desde Chubut hasta San Vicente, donde permanecerá monitoreado con tobillera electrónica.

El ciudadano ruso Konstantin Rudnev, acusado en una causa por presunta trata de personas, ya comenzó a cumplir prisión domiciliaria en la localidad bonaerense de San Vicente, luego de permanecer más de un año detenido en la Unidad 6 de Rawson, una cárcel federal de máxima seguridad ubicada en Chubut.

El traslado del imputado se concretó bajo un fuerte operativo de seguridad y quedó registrado en imágenes donde se observa a Rudnev en la vivienda donde permanecerá alojado bajo monitoreo electrónico permanente.

El viaje desde Chubut hacia la provincia de Buenos Aires se realizó por vía terrestre y demandó cerca de 24 horas. La modalidad elegida generó cuestionamientos por parte del entorno del acusado debido al delicado estado de salud que presenta el ciudadano ruso.

Según confirmaron fuentes judiciales, Rudnev ya tiene colocada una tobillera electrónica desde el 14 de mayo y el seguimiento quedó a cargo de la Dirección de Asistencia a Personas Bajo Vigilancia Electrónica del Ministerio de Seguridad de la Nación.

La prisión domiciliaria fue autorizada por el Tribunal de Impugnación del Distrito General Roca el pasado 23 de abril, aunque para acceder al beneficio la defensa debió cumplir una serie de condiciones, entre ellas:

  • presentación de garantes,
  • depósito de una caución económica,
  • y prohibición absoluta de contacto con la presunta víctima.

La familia denunció riesgo sanitario durante el traslado

La decisión de realizar el operativo por tierra generó fuertes críticas de parte de Tamara Rudneva, esposa del imputado, quien aseguró que el recorrido “puso en riesgo su vida”.

Según explicó, Rudnev padece:

  • fibrosis pulmonar progresiva,
  • antecedentes cardiovasculares,
  • y una hernia inguinoescrotal de gran tamaño.

De acuerdo con su relato, la situación médica había sido advertida previamente al juez de la causa y durante varios días se analizó la posibilidad de realizar un traslado aéreo. Incluso, la Policía Federal habría ofrecido una aeronave institucional, aunque finalmente se optó por el traslado terrestre.

La defensa insiste en que no existen pruebas

Mientras el acusado se instala en Buenos Aires, la estrategia de la defensa apunta al cierre definitivo del expediente judicial.

El abogado Alejandro Sarubbi sostiene que existe una “crisis probatoria” y cuestiona la falta de evidencia concreta dentro de la causa.

“A Konstantin lo están castigando sin una sola prueba real”, afirmó Tamara Rudneva, quien además aseguró que:

  • no se encontraron drogas,
  • no existen víctimas confirmadas,
  • y no hay pruebas materiales que acrediten explotación o coerción.

Uno de los puntos centrales de la defensa gira alrededor del testimonio de la presunta damnificada, quien —según sostienen— declaró formalmente que no fue víctima de ningún delito.

“No puede ignorarse una declaración judicial donde se niega la coerción o la violencia”, planteó Sarubbi.

La situación judicial de Rudnev también tuvo repercusión internacional en los últimos meses.

En enero de 2026, la abogada francesa Patricia Duval, especialista en derechos humanos, presentó una solicitud urgente ante el Grupo de Trabajo sobre Detención Arbitraria de la ONU y otros relatores internacionales, donde calificó la detención en Rawson como “arbitraria, inhumana y degradante”.

Además, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) recibió una presentación cautelar vinculada al caso, que actualmente continúa bajo análisis.

Mientras tanto, con Rudnev ya instalado en San Vicente y monitoreado electrónicamente, la causa entra en una etapa clave: la defensa buscará el sobreseimiento, mientras que la fiscalía federal intentará avanzar hacia un eventual juicio oral.

Fuente: Medios.

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