En una jornada clave desde Cabo Cañaveral, el ingeniero Fernando Filippetti celebró la inminente participación argentina en el programa Artemis II de la NASA y explicó en Infobae en Vivo los alcances del proyecto ATENEA, desarrollado en colaboración con universidades y organismos científicos nacionales.
Durante el diálogo con el equipo de al Amanecer, integrado por Nacho Girón, Luciana Rubinska y Belén Escobar, Filippetti compartió la expectativa que se vive en el centro espacial: “Tenemos un día excelente. Hay grandes expectativas de que se pueda lanzar hoy la misión Artemis. La emoción no solamente se vive por el satélite argentino, sino porque hace más de 50 años que no se intenta algo parecido.”
El ingeniero remarcó el peso de que “Argentina tiene una gran herencia” en materia espacial, y valoró especialmente la convocatoria de la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE) al sumar al equipo local en la misión.
Filippetti, director del Proyecto ASTAR y referente de la Facultad de Ingeniería de la UBA para ATENEA, subrayó la relevancia de la educación pública en el logro: “Estamos mandando un satélite importante, desarrollado con mentes argentinas que se educaron en su mayor parte en universidades públicas nacionales.”
Este proyecto es el resultado de una colaboración entre la CONAE, la Facultad de Ingeniería de la Universidad de Buenos Aires (FIUBA), la Universidad Nacional de La Plata (UNLP), la Universidad Nacional de San Martín (UNSAM), el Instituto Argentino de Radioastronomía (IAR), la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) y la empresa VENG S.A.
El responsable del proyecto describió la magnitud del desafío: “Es algo que todo el mundo está mirando por las cuestiones de los niveles de seguridad que requiere este tipo de misiones y la complejidad que tiene para la NASA inclusive, que no es fácil para nadie hacer esto.”
Filippetti explicó que no todos los países invitados lograron cumplir con los requisitos: “Los tiempos eran muy acotados, los requerimientos de seguridad muy grandes y no todos los que fueron invitados a participar pudieron poner sus satélites en el lanzador.”
El microsatélite ATENEA fue seleccionado por la NASA como uno de los cuatro CubeSats internacionales que acompañan la misión Artemis II, y es el único latinoamericano en la expedición. Su desarrollo es resultado de una cooperación científica: “El proyecto fue seleccionado por la NASA entre propuestas de casi 50 países, de los cuales solo cuatro lograron un lugar en la misión: Alemania, Arabia Saudita, Corea del Sur y Argentina”, explicó en una nota previa a Infobae Alejandro Martínez, decano de la Facultad de Ingeniería de la UBA.
Cómo es la misión y qué busca el satélite argentino ATENEA
Consultado sobre los detalles técnicos, Filippetti precisó: “El viaje en total tarda cerca de 10 días. Una vez que se lanza el cohete, en lugar de ir a una órbita alrededor de la Tierra como los satélites tradicionales, va ganando impulso durante distintas etapas hasta que logra salir de la atracción gravitatoria y empieza su camino hacia la Luna.”

El director del Proyecto ASTAR añadió que la misión sobrevolará el famoso lado oscuro de la Luna y regresará a la Tierra sin descenso lunar en esta etapa.
En cuanto a los objetivos de ATENEA, Filippetti detalló: “El satélite busca medir radiación, validar tecnologías, probar algunos sistemas nuevos, muy modernos de GPS. Persigue varios objetivos. Eso pone a la Argentina en un lugar privilegiado, nos permite hacer cosas que nunca se hicieron.” El ingeniero resaltó que “si logramos impulsar el ecosistema aeroespacial argentino, y para eso tenemos muchísimas capacidades, quizás podemos traer inversiones, quizás muchísimo trabajo de alta calidad, de ingeniería, de desarrollos de última tecnología.”
Filippetti fue enfático sobre el potencial transformador del proyecto: “Al argentino común y corriente, más allá del orgullo de estar acá, en un futuro, si aprovechamos y empujamos la ciencia argentina y si le ponemos el ojo a esta nueva industria en la cual tenemos una ventaja estratégica, podemos traer un beneficio económico para todo el país.”
Destacó el valor de estar en el radar de la comunidad científica internacional y la posibilidad de generar nuevas oportunidades laborales y tecnológicas para la Argentina.
El cierre de la entrevista dejó en claro el clima de expectativa y orgullo en torno a la misión. “Muchísimas gracias por la entrevista y estamos en contacto”, se despidió Filippetti, mientras desde el estudio varios conductores expresaron el deseo de presenciar algún día el lanzamiento de un cohete argentino rumbo a la Luna.
Darío Genua, secretario de Innovación, Ciencia y Tecnología, remarcó el significado histórico de esta misión: “Hace medio siglo, el mundo se paralizó para ver al hombre llegar a la Luna. En aquel entonces, los argentinos lo seguíamos por radio o en televisores blanco y negro. Éramos simplemente espectadores. Hoy la historia nos encuentra en un lugar distinto. Con la misión Artemis II de la NASA, la humanidad vuelve a la Luna y esta vez Argentina no mira desde afuera. Nuestro satélite ATENEA integra una de las misiones más ambiciosas de la era moderna.”
Según detalló Genua, la operación de ATENEA supone un desafío inédito para la infraestructura argentina: “Establecerá contacto a una distancia récord de 70.000 km con las estaciones terrenas de Tierra del Fuego y Córdoba. Allí, los profesionales de CONAE y VENG recibirán los datos de la misión.”
Fuente Medios

