Argentina tendrá una conexión inesperada con el mundo del espectáculo en los Juegos Olímpicos de Invierno de Milano-Cortina. Tiziano Gravier, hijo de Valeria Mazza, será uno de los representantes nacionales en esquí alpino y buscará dejar su huella en una competencia histórica para el país.
El joven de 23 años integrará la delegación junto a Nicole Begué y Francesca Baruzzi, quienes competirán en la rama femenina. Los tres conformarán el equipo argentino en una disciplina de máxima exigencia técnica y física.

Gravier participará este sábado en la final de descenso masculino, una de las pruebas más veloces del esquí alpino, donde intentará pelear por la primera medalla argentina en la historia de los Juegos Olímpicos de Invierno. Será un desafío enorme ante los principales exponentes del mundo.
En esta edición que se disputa en Italia, el esquí alpino se divide en pruebas de velocidad y técnicas. El descenso y el supergigante se caracterizan por recorridos largos, puertas separadas y velocidades extremas, mientras que los atletas deben preparar cada detalle en entrenamientos cronometrados previos.

El esquiador debutó profesionalmente en 2018 en Chile, con apenas 16 años, y dos años después fue seleccionado para los Juegos Olímpicos de la Juventud en Lausana. Allí terminó séptimo en supergigante y decimoquinto en eslalon, mostrando un crecimiento sostenido.
En 2021 compitió por primera vez en un Campeonato Mundial en Cortina d’Ampezzo, donde logró un puesto 25, y en enero de este año debutó en una Copa del Mundo en Madonna di Campiglio. Ahora, en Milano-Cortina, buscará dar el salto más importante de su carrera.
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