Al menos 64 personas murieron y decenas resultaron heridas este miércoles en un choque entre dos trenes de alta velocidad ocurrido cerca de Urda, en la provincia española de Toledo.El accidente involucró a una formación de Renfe y otra de la compañía Iryo, y obligó a interrumpir la circulación ferroviaria de alta velocidad entre Madrid y Andalucía. El balance de víctimas era provisional, según informó la radiotelevisión pública española RTVE.
El siniestro se produjo alrededor de las 8:54, hora local, en un tramo de la línea ferroviaria que conecta Madrid con el sur de España. De acuerdo con las primeras informaciones difundidas por los servicios de emergencia, el tren de Renfe, que transportaba 397 pasajeros, impactó por detrás contra una formación de Iryo en la que viajaban 147 personas, incluido un bebé.
Como consecuencia del choque, varios coches descarrilaron y algunos cayeron por un terraplén, lo que complicó las tareas de rescate y evacuación. Los equipos de emergencia desplegaron personal sanitario, bomberos y efectivos de Protección Civil para asistir a los pasajeros afectados y trasladar a los heridos a centros de salud.
El gestor de la infraestructura ferroviaria, Adif, confirmó la interrupción de los servicios de alta velocidad en el corredor Madrid-Andalucía debido al alcance entre las dos formaciones. Además, habilitó puntos de atención para los pasajeros afectados en las estaciones de Madrid-Atocha, Sevilla-Santa Justa, Córdoba y Málaga.
Las primeras hipótesis apuntaban a que el tren de Iryo se encontraba detenido cuando fue alcanzado por detrás por la formación de Renfe. Sin embargo, las causas del accidente todavía debían determinarse mediante las investigaciones correspondientes.

El operativo de emergencia incluyó bomberos de distintos parques de la zona, efectivos de Protección Civil de municipios cercanos y unidades sanitarias especializadas. Mientras continuaban las tareas de asistencia, las autoridades trabajaban para establecer las circunstancias del choque y evaluar los daños en los trenes y en la infraestructura ferroviaria.
El accidente también generó repercusiones en el ámbito político. El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, expresó su consternación por lo ocurrido y señaló que los servicios de emergencia trabajaban para atender a las víctimas y garantizar la seguridad de los afectados.
El mandatario indicó, además, que mantenía contacto con el ministro de Transportes, Óscar Puente, y con el presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, para seguir la evolución de la situación y coordinar la respuesta de las administraciones.
La circulación ferroviaria entre Madrid y Andalucía permanecía interrumpida mientras avanzaban las tareas de rescate y se evaluaban las condiciones para restablecer el servicio. Las autoridades continuaban recopilando información para establecer el balance definitivo de víctimas y esclarecer las causas del siniestro.
Fuente: Medios

