El episodio ocurrió el 19 de agosto y generó un importante despliegue de la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA), bomberos y personal médico. La conservadora permaneció varias horas en un sector exterior de la terminal hasta que taxistas y transeúntes advirtieron su presencia y dieron aviso a las autoridades.
El hombre fue identificado como Pablo Daniel Fagni, un abogado que había llegado al aeropuerto alrededor de las 6.50 en una camioneta utilitaria blanca. Según la investigación, dejó la conservadora térmica sobre un cantero, grabó un video con su teléfono celular y se retiró del lugar.

El contenedor, utilizado habitualmente para transportar medicamentos que requieren refrigeración, estaba cerrado con cinta de seguridad y tenía una inscripción manuscrita que simulaba un decomiso oficial. El mensaje hacía referencia a Migraciones y mencionaba a una abogada de Bariloche.
La conservadora fue encontrada después de las 13.30. Ante la posibilidad de que se tratara de un objeto peligroso, personal de la PSA acordonó el sector, realizó una evacuación parcial y convocó a bomberos y especialistas. Al abrir el contenedor encontraron un órgano envuelto y conservado en hielo, que posteriormente fue identificado como un riñón de origen animal.
El hallazgo motivó la intervención del SAME y del juzgado federal de turno. A partir de las imágenes de las cámaras de seguridad, los investigadores lograron identificar a Fagni y reconstruir el recorrido que había realizado luego de abandonar la terminal.

La investigación permitió localizar en Berisso la camioneta utilizada por el abogado. Además, informes de la compañía telefónica aportaron datos que ubicaron al acusado en Aeroparque durante la mañana del hecho.Con esos elementos, la PSA allanó el domicilio de Fagni, lo detuvo y secuestró un teléfono Samsung que continúa siendo sometido a peritajes.
Durante su declaración ante el juez, Fagni reconoció haber comprado el riñón animal y haberlo colocado dentro de la conservadora antes de dejarla en el aeropuerto. Explicó que se trataba de una broma dirigida a una amiga con quien mantenía una relación de amistad desde el año pasado.
Según su relato, la idea surgió a partir de conversaciones que ambos habían mantenido después de un viaje de la mujer a República Dominicana. En esas charlas habían realizado bromas relacionadas con el consumo de alcohol durante las vacaciones y con la necesidad de “conseguirle un hígado nuevo”.
Fagni explicó que eligió un riñón animal porque consideró que, por su color, podía parecerse a un hígado. También señaló que eligió Aeroparque porque le quedaba de camino hacia su trabajo en Olivos y consideró que grabar el video en una terminal aérea haría que la broma resultara más creíble.
El abogado manifestó ante la Justicia que estaba arrepentido y que no había dimensionado el operativo que podía generar el abandono de la conservadora en una terminal aérea. En la resolución judicial se consideró que el hallazgo de un objeto sospechoso con restos orgánicos y una inscripción de tono amenazante en una terminal aérea tenía capacidad suficiente para generar temor entre las personas presentes.
Fagni fue acusado de intimidación pública, delito que contempla penas de entre dos y seis años de prisión. Sin embargo, continuará en libertad mientras avanza el proceso. El juez Martínez De Giorgi valoró, entre otros elementos, que el acusado reconoció el hecho, colaboró con la investigación, no registra antecedentes condenatorios y tiene residencia comprobada.
En relación con las presuntas amenazas dirigidas a la mujer mencionada en la inscripción de la conservadora, el tribunal dictó la falta de mérito. La damnificada manifestó no haberse sentido intimidada, aunque la Justicia consideró prematuro cerrar esa línea de investigación y ordenó esperar los resultados del peritaje del teléfono celular para determinar el vínculo previo entre ambos, el historial de comunicaciones y el verdadero móvil del episodio.
El operativo generó sorpresa entre los trabajadores del aeropuerto y los pasajeros que se encontraban en el lugar. La presencia de bomberos con trajes especiales y el aislamiento de parte del sector hicieron pensar inicialmente que podía tratarse de una amenaza o de un explosivo.
Fuente: Medios

