La actualización surge del acuerdo alcanzado entre el Sindicato de Obreros y Empleados de Estaciones de Servicio (SOESGYPE), la Federación de Obreros y Empleados de Estaciones de Servicio (FOESGRA) y las cámaras empresarias del sector. La escala vigente incorporó al salario básico una suma de $30.000 que hasta junio se abonaba como concepto no remunerativo.
Para un operario de playa, el salario mensual de convenio es de $1.545.472,32, con un valor diario de $61.818,89 y una hora de trabajo de $7.727,36. Estos montos corresponden al básico y representan el piso salarial para la categoría, por lo que la remuneración final puede ser superior según las tareas realizadas, la antigüedad y los adicionales correspondientes.

La escala también establece diferentes salarios para el resto de las categorías. Un encargado percibe $1.600.406,45 mensuales y tiene un valor horario de $8.002,03; un administrativo cobra $1.569.084,68 y $7.845,42 por hora; un operario de servicio recibe $1.564.268,58 y $7.821,34 por hora; mientras que un operario auxiliar alcanza los $1.505.559,36 mensuales y $7.527,80 por hora.
En tanto, el salario de un operario conductor quedó fijado en $1.535.177,25 mensuales, con una hora de trabajo de $7.675,89. Para un operario de interior y anexos, la remuneración mensual es de $1.529.943,26 y el valor horario de $7.649,72. Por su parte, los serenos perciben $1.541.730,26 por mes y $7.708,65 por hora.
El sueldo final de un playero puede incrementarse por los adicionales establecidos en el Convenio Colectivo de Trabajo N.º 317/99. Entre ellos se encuentra el adicional por asistencia, equivalente al 8% del salario básico para quienes cumplen con las condiciones previstas; el adicional por movimiento de fondos, que representa otro 8% del básico para los trabajadores que manejan dinero en efectivo; y el adicional por antigüedad.

La antigüedad representa un 2% por cada año trabajado entre el primero y el vigésimo año de servicio. A partir de los 21 años, el porcentaje asciende al 3% por cada año de antigüedad. De esta manera, un playero que reúna varios de estos conceptos puede superar de manera significativa el básico establecido por la escala salarial.

La última paritaria contempló aumentos escalonados durante cuatro meses. En abril se otorgó una suma no remunerativa de $70.700, que pasó a integrar el salario básico en mayo junto con un aumento del 2,3%. Posteriormente, en mayo se aplicó una suba del 2,2%, mientras que en junio se acordó un incremento del 2% y una asignación no remunerativa de $30.000.
Finalmente, en julio esa suma fija fue incorporada al salario básico de todas las categorías. Con ese esquema concluido, las partes retomaron las negociaciones hacia fines de agosto para definir los próximos aumentos salariales, en un contexto marcado también por el debate sobre la modernización del convenio colectivo, el avance del autodespacho de combustibles y la incorporación de nuevas tareas en las estaciones de servicio.
Fuente: Medios

