El Gobierno nacional oficializó la flexibilización del acceso al crédito bancario en dólares para empresas que no generan ingresos por exportaciones, con el objetivo de aprovechar la liquidez en moneda extranjera existente en el sistema financiero y canalizar hacia la inversión productiva y la actividad económica.
La medida quedó formalizada este viernes mediante el Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) 736/2026, publicado en el Boletín Oficial, que modificó el artículo 23 del Decreto 905/2002. Esa normativa, establecida luego de la crisis de 2001, limitaba los préstamos en dólares a quienes contaran con ingresos vinculados directa o indirectamente al comercio exterior.

Con el nuevo esquema, los bancos podrán utilizar hasta el 15% de sus depósitos en dólares para otorgar préstamos a empresas radicadas en el país, incluso aquellas que trabajan exclusivamente para el mercado interno y cuyos ingresos están denominados en pesos.
La medida alcanza únicamente a personas jurídicas y excluye de manera expresa a las personas humanas.
Qué busca el Gobierno con los créditos en dólares
El ministro de Economía, Luis Caputo, sostuvo que la iniciativa apunta a reducir el desbalance existente entre los dólares depositados en los bancos y el financiamiento disponible para el sector privado.
“Va a bajar las tasas, va a generar empleo y va a ayudar a reactivar la economía”, afirmó el funcionario al explicar los objetivos de la medida.

Las empresas que accedan a estos préstamos deberán liquidar las divisas en el mercado oficial de cambios, convirtiendo los fondos obtenidos a pesos para destinarlos a sus actividades productivas.
De esta manera, el Gobierno busca que una parte de los dólares actualmente depositados en el sistema financiero pueda transformarse en financiamiento para inversiones, capital de trabajo y proyectos de empresas orientadas al mercado interno.

El BCRA estableció requisitos para los bancos
El Banco Central de la República Argentina (BCRA), conducido por Santiago Bausili, acompañó la modificación con nuevas condiciones macroprudenciales destinadas a limitar los riesgos asociados a este tipo de operaciones.
Entre las exigencias establecidas, los créditos tendrán un requerimiento de capital mínimo equivalente al 125% respecto de los préstamos tradicionales.

Además, estas operaciones computarán 1,25 veces para los límites de concentración y exposición crediticia de las entidades.
Los bancos también deberán analizar la capacidad de pago de las empresas frente a distintos escenarios de volatilidad del tipo de cambio, con el objetivo de reducir los riesgos derivados de prestar en dólares a compañías cuyos ingresos se generan en pesos.
Cuántos dólares podría movilizar la medida
En el Ministerio de Economía estiman que el nuevo esquema podría generar entre US$6.000 millones y US$10.000 millones de financiamiento adicional para el sector productivo.
La iniciativa responde, según el equipo económico, a un reclamo de distintos sectores industriales y comerciales que enfrentaban dificultades para acceder a financiamiento de mediano y largo plazo debido al elevado costo de los préstamos en moneda local.

El Gobierno espera que la mayor disponibilidad de crédito contribuya a reactivar la inversión, impulsar la producción y generar empleo, especialmente en actividades vinculadas al mercado interno.
La medida forma parte de la estrategia oficial para canalizar una mayor cantidad de recursos del sistema financiero hacia la economía real, en un contexto en el que el Ejecutivo busca acelerar la recuperación de los sectores que todavía muestran un menor nivel de actividad.
Fuente: Medios

