Recorrer los senderos de Viña Santa Rita es adentrarse en un escenario donde el pasado sigue presente. Restos de antiguos asentamientos originarios, rieles de un histórico “tren de sangre” tirado por caballos y construcciones centenarias forman parte de un espacio que conserva intacta su esencia a pocos kilómetros de Santiago de Chile.
Ubicada a unos 45 minutos de la capital chilena, la bodega se transformó en mucho más que un destino para amantes del vino. En manos del grupo Claro desde 1988, fue distinguida por Forbes como el mejor viñedo del mundo y hoy se posiciona como uno de los sitios turísticos más destacados de la región.
El predio reúne historia, arquitectura y servicios de primer nivel en un parque de 40 hectáreas diseñado por el paisajista francés Guillermo Renner. Allí funcionan un hotel boutique, un restaurante de alta gastronomía, una capilla de estilo neogótico, una cafetería, espacios para eventos y un museo.
Uno de los grandes atractivos del lugar es la preservación de sus ambientes originales. Muebles antiguos, sillones de época, luminarias históricas y detalles arquitectónicos restaurados permiten que cada sala mantenga el espíritu con el que fue concebida hace más de dos siglos.

Un hotel entre tradición y confort
Dentro del complejo funciona un exclusivo hotel boutique, reconocido entre los mejores de Sudamérica. Sus 16 habitaciones combinan comodidades modernas con una estética clásica, grandes ventanales y vistas privilegiadas al parque.
El entorno de tranquilidad y privacidad también lo convirtió en un sitio elegido por empresarios, figuras públicas y visitantes que buscan descansar en un ambiente reservado.

Museo, café y experiencias para visitantes
Además del alojamiento, Viña Santa Rita recibe a turistas interesados en conocer su patrimonio histórico. El museo cuenta con acceso gratuito y ofrece un recorrido por distintas etapas de la historia local.
También se puede disfrutar de una pausa en el café La Panadería, ubicado frente a un antiguo vagón ferroviario y un horno de barro de más de 200 años, realizar paseos en carruaje o participar de degustaciones de vinos elaborados en la propia bodega.

Con una propuesta que combina cultura, naturaleza y enoturismo, Viña Santa Rita se consolida como uno de los destinos más atractivos para quienes visitan Chile.
Fuente: Medios

