Una intensa tormenta con lluvia y granizo provocó importantes inconvenientes en Pilcaniyeu, en la Región Sur de Río Negro. En apenas 30 minutos, el agua inundó establecimientos educativos, afectó la red cloacal y saturó los desagües. Desde el viernes pasado se acumularon 60 milímetros de lluvia, una cantidad inusual para la localidad que mantiene la preocupación ante la posibilidad de nuevas precipitaciones.
El temporal se desató este miércoles alrededor de las 11, luego de que el martes transcurriera sin mayores complicaciones pese a la alerta naranja por tormentas emitida por el Servicio Meteorológico Nacional para la zona.
La intendenta de Pilcaniyeu, Daniela Cornejo, describió la magnitud de los daños y confirmó que los equipos municipales trabajan para reducir las consecuencias de las lluvias. “Nos golpeó duro: se nos inundó la escuela, la municipalidad, hubo problemas con la red de cloacas, se saturó la red de desagües”, señaló. Además, explicó que se realizan tareas con maquinaria en las cunetas para mejorar el escurrimiento del agua.
Como consecuencia del temporal, las clases fueron suspendidas durante el miércoles y los dos días siguientes. También se adelantó la salida de los estudiantes alojados en la residencia escolar, prevista inicialmente para el viernes.
Sin embargo, la decisión sobre los traslados se analizará de acuerdo con las condiciones de los caminos rurales. “Los nenes de la residencia deberían salir el viernes, pero lo harán mañana. De todas formas, vamos a analizar las condiciones en la zona rural porque quizás estén más contenidos en la residencia y sea mejor a que deban ser trasladados”, explicó Cornejo.

Asistencia a vecinos y preocupación por nuevas tormentas
Pese a la intensidad de las precipitaciones, no fue necesario evacuar a ningún vecino y los caminos permanecían transitables, según informó la jefa comunal. Los equipos municipales también brindaron asistencia en algunas viviendas, principalmente con trabajos para mejorar el estado de los techos.
La acumulación de agua provocó que las canaletas no pudieran evacuar las precipitaciones y que el líquido ingresara a algunas casas.
“Tanta agua de golpe saturó las canaletas de los techos y empezó a entrar agua por todos lados. Desde el viernes pasado a hoy, llovió 60 milímetros. Es totalmente fuera de lo común; de hecho, estos últimos años no hemos tenido lluvias”, remarcó la intendenta.
El suelo saturado por las lluvias de los últimos días agravó las consecuencias del temporal. Martín Lorenzo, docente de las escuelas primaria y secundaria de la localidad, contó que la tormenta sorprendió a los vecinos después de varios días de precipitaciones.

“Esto nos tomó por sorpresa. Estuvo lloviendo todos estos días y el terreno se empezó a saturar. Hoy por la mañana, se largó un aguacero con granizo que duró unos pocos minutos, pero fue suficiente para que colapse todo”, relató.
Lorenzo explicó que el agua ingresó incluso en sectores de la escuela secundaria que habitualmente no registran problemas de inundación. La escuela primaria, ubicada en una zona más baja del mismo predio, resultó aún más afectada. “En todos estos años, nunca había entrado agua porque la escuela está en una zona elevada. La escuela primaria, en cambio, está más abajo en el mismo predio y resultó más perjudicada. Era un río. Hasta las cloacas colapsaron”, describió.
El recuerdo de la inundación de 2012
La situación también reavivó el recuerdo de la inundación que afectó a Pilcaniyeu y Corralito en 2012, cuando una mujer murió luego de que el arroyo arrastrara su vivienda.
El docente señaló que las condiciones actuales son poco habituales para la zona y destacó cómo las precipitaciones recientes agravaron el impacto del granizo. “Recuerdo que cayeron piedras; hoy fue granizo más chico, pero afectó mucho por las recientes lluvias. Yo nunca tuve tanto pasto, no lo puedo cortar. No estamos acostumbrados a tanta humedad”, comentó.

Aunque durante la tarde el cielo comenzó a despejarse, la posibilidad de nuevas tormentas eléctricas durante la noche mantenía en alerta a los habitantes. La preocupación está puesta en la capacidad del terreno para absorber más agua después de varios días de precipitaciones.
“Todo esto fue una sumatoria de humedad: el terreno ya estaba colapsado y de repente, con toda esta lluvia no hubo forma de que drene. Hasta se salieron las tapas de las alcantarillas. Viene lloviendo dos o tres veces por día”, concluyó Lorenzo.
Fuente: Medios.

