Un temporal de viento frustró el cierre de la Fiesta de la Confluencia y obligó a evacuar el predio

Las ráfagas superaron los 70 km/h, provocaron un corte de energía en el escenario principal y forzaron la suspensión de los shows de La Joaqui, Dillom y Trueno, que serán reprogramados.

El cierre de la 13° edición de la Fiesta de la Confluencia quedó trunco este domingo por la irrupción de un fuerte temporal de viento y una densa nube de polvo que cubrió la Isla 132. Las ráfagas, que superaron los 70 kilómetros por hora, generaron un corte de luz en el escenario principal y expusieron al público a una situación de riesgo, lo que derivó en la cancelación de la última noche del festival.

Ante este escenario, los espectáculos de La Joaqui, Dillom y Trueno —previstos como broche final de una jornada dedicada a la música urbana— fueron suspendidos y reprogramados hasta nuevo aviso. Desde la organización solicitaron a los asistentes que se retiraran del predio con calma y precaución, mientras las estructuras montadas enfrentaban la fuerza del viento.

La jornada había comenzado con una convocatoria masiva, en línea con lo ocurrido durante todo el fin de semana. Desde las primeras horas de la tarde, el calor extremo se hizo sentir con temperaturas que superaron los 36 grados. A las 17, los primeros grupos comenzaron a ingresar a la Isla 132 con la expectativa puesta en un cierre que prometía ser histórico. En las tres jornadas previas, el festival había reunido a cerca de un millón de personas, consolidándose como uno de los eventos más convocantes del país.

Durante la tarde, La Joaqui realizó su prueba de sonido y despertó la euforia de los fanáticos que se agolpaban frente a la pasarela central. El inicio formal de la jornada fue a las 18, cuando los conductores dieron paso a los ganadores del Pre Confluencia. Magdalena Vitale, con su propuesta de folk fusión, y Ninio Condenado, artista oriundo de General Roca, fueron los encargados de abrir la grilla en medio de un calor sofocante.

Con el termómetro marcando 37 grados cerca de las 19, el sector preferencial ya se encontraba prácticamente colmado. Pañuelos, abanicos improvisados y la sombra escasa de algunos stands se convirtieron en aliados frente al agobio térmico. En ese contexto subió al escenario Femi, artista neuquina, quien conectó con el público juvenil y aportó al fuerte protagonismo femenino de esta edición, que superó la cuota de artistas mujeres establecida por ley.

Más tarde fue el turno de Tizishi, una de las cantantes urbanas con mayor crecimiento en redes sociales. Mientras avanzaba su show, el cielo comenzó a cubrirse con nubes espesas y el viento empezó a ganar intensidad. En pocos minutos, una nube de tierra en suspensión redujo la visibilidad y el escenario quedó completamente a oscuras tras un corte de energía, dejando sin funcionamiento los micrófonos y el sistema de sonido.

Las ráfagas continuaron aumentando su fuerza y la tierra volvió a cubrir el predio. Las estructuras del escenario y del sonido comenzaron a moverse de forma visible, lo que llevó a la organización a suspender primero los juegos mecánicos y las actividades del escenario Limay. Finalmente, y ante un pronóstico que anticipaba condiciones aún más adversas, se anunció la suspensión definitiva del cierre del festival.

A pesar del enojo y la frustración de muchos asistentes, que habían soportado horas de calor extremo para ver a los artistas principales, la desconcentración se realizó de manera progresiva. El público abandonó la Isla 132 mientras el viento seguía azotando con fuerza la zona ribereña del río Limay.

Fuente: Medios

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