El cuerpo de Brandon Eliseo Rearte, un nene de un año y ocho meses, fue encontrado este sábado dentro de un canal de riego en la localidad tucumana de Marapa, en el departamento Juan Bautista Alberdi. El menor había desaparecido durante la mañana y era buscado por efectivos policiales, bomberos, brigadas de rescate y vecinos.
Tras el hallazgo, la Fiscalía de Homicidios del Centro Judicial Concepción dispuso la aprehensión de cuatro familiares del niño: sus padres, una tía y la pareja de esta última. La causa fue caratulada como muerte dudosa y, hasta el momento, ninguno de los detenidos fue señalado judicialmente como responsable del fallecimiento.
La búsqueda comenzó luego de que la familia advirtiera que Brandon no se encontraba en la vivienda y realizara la denuncia. El operativo se extendió durante varias horas e incluyó rastrillajes en caminos, zonas de vegetación y distintos cursos de agua de la zona.

Cerca de las 13.40, los efectivos localizaron el cuerpo del niño dentro de un canal de riego ubicado en terrenos pertenecientes a la Dirección de Recursos Hídricos, en inmediaciones del barrio Héroes de Malvinas. El lugar se encontraba a unos cinco kilómetros de la vivienda familiar.
Luego del hallazgo, trabajaron en la escena especialistas de Criminalística, Laboratorio y Medicina Legal. El médico policial que intervino recomendó realizar una autopsia para determinar las causas precisas de la muerte.

Entre las hipótesis que analiza la investigación se encuentra la posibilidad de que Brandon haya caído accidentalmente a un canal ubicado en las inmediaciones del barrio San Cayetano y que la corriente de agua haya desplazado su cuerpo hasta el lugar donde finalmente fue encontrado. Sin embargo, esta posibilidad todavía no fue confirmada y deberá ser contrastada con los resultados de la autopsia y las demás pericias.
La Fiscalía también busca reconstruir qué ocurrió durante las horas transcurridas entre la desaparición del niño y el momento en que fue localizado.
En paralelo, fueron aprehendidos cuatro familiares: la madre de Brandon, de 20 años; su padre, de 24; una tía, de 28; y la pareja de esta última, de 43. Las medidas fueron dispuestas mientras avanzan las pericias y se reúne evidencia para esclarecer las circunstancias del fallecimiento.
La investigación continúa bajo la carátula de muerte dudosa y los resultados de la autopsia serán determinantes para establecer cómo murió el menor y si se trató de un accidente o si existen otras circunstancias que deban ser investigadas.
Fuente: Medios

