Esta semana se confirmó un caso de tuberculosis en Junín de los Andes. Días después, trascendió que una docente del complejo educativo de la cárcel de Senillosa también habría contraído la enfermedad, pero el Ministerio de Salud de Neuquén aclaró que la mujer sólo dio positivo en un test y no tiene tuberculosis activa.
Desde la cartera sanitaria explicaron que la docente fue contacto estrecho de un paciente con tuberculosis y dio positivo en la prueba PPD (Derivado Proteico Purificado). Se trata de un estudio que detecta si una persona estuvo expuesta al bacilo, pero no confirma la enfermedad.
“El resultado no significa que la docente tenga tuberculosis”, precisaron desde Salud. Mientras tanto, continuará el seguimiento médico de la trabajadora, la vigilancia epidemiológica en el establecimiento penitenciario y los controles preventivos.
Diferencias entre estar expuesto y estar enfermo
El Ministerio remarcó que estar expuesto a la tuberculosis significa haber respirado en un ambiente donde estuvo alguien con tuberculosis activa. El bacilo puede alojarse en los pulmones, pero en el 95% de los casos el sistema inmunológico lo encapsula y permanece inactivo de por vida.
Solo el 5% de las personas expuestas desarrolla la enfermedad activa. Para diagnosticarla se requieren síntomas clínicos (como fiebre y pérdida de peso), además de estudios como radiografía de tórax y análisis de esputo.
Quiénes son pacientes de riesgo
El riesgo de desarrollar tuberculosis es mayor en los dos primeros años después de la exposición, sobre todo si:
- El sistema inmunológico está debilitado.
- Existen condiciones de salud previas.
- No se recibió la vacuna BCG.
Si no aparecen síntomas después de dos años, la probabilidad de enfermarse es muy baja.
Fuente: Medios

