El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció que Venezuela se comprometió a adquirir exclusivamente productos fabricados en su país con los ingresos provenientes del petróleo. El acuerdo fue difundido a través de un mensaje en redes sociales y se conoció horas después de que la Marina estadounidense incautara dos buques petroleros, uno de ellos con bandera rusa.

Trump precisó que las compras venezolanas abarcarán productos agrícolas, medicamentos, dispositivos médicos y equipos destinados a mejorar la red eléctrica y las instalaciones energéticas. “Venezuela se compromete a comprar solo productos hechos en Estados Unidos con el dinero que reciba de nuestro nuevo acuerdo petrolero”, afirmó, calificando la decisión como “una elección inteligente y una muy buena noticia para ambas naciones”.
En paralelo, el secretario de Estado, Marco Rubio, presentó ante el Congreso un plan de transición para Venezuela dividido en tres fases: estabilización económica con eje en el petróleo y participación de empresas internacionales; recuperación, centrada en la reconciliación interna; y transición política, que incluirá un llamado a elecciones. Rubio subrayó que la Casa Blanca busca evitar improvisaciones y detalló que Estados Unidos controlará la venta de entre 30 y 50 millones de barriles de crudo, administrando los ingresos para impedir corrupción y garantizar beneficios para los estadounidenses.

El secretario de Energía, Chris Wright, reforzó esta postura al señalar que Washington mantendrá un control “indefinido” sobre la industria petrolera venezolana y la comercialización de su producción. “De ahora en adelante, venderemos la producción venezolana al mercado”, dijo en una conferencia, destacando que el objetivo es ejercer influencia para impulsar cambios políticos en el país sudamericano.
De concretarse, las medidas implicarían un giro drástico en la política estadounidense hacia Venezuela, cuya producción y ventas de petróleo se encuentran restringidas desde las sanciones impuestas en 2019.
Fuente: Medios

