El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, confirmó a través de su cuenta en Truth Social que suspenderá temporalmente cualquier acción militar contra la infraestructura energética de Irán durante cinco días, en el marco de negociaciones que buscan una resolución completa del conflicto.
El mandatario describió las conversaciones como detalladas y constructivas, marcando un giro diplomático tras semanas de bombardeos e incertidumbre en Medio Oriente. Por su parte, Irán señaló que no mantiene contacto directo ni por intermediarios con Estados Unidos.

El anuncio llega después de que Trump emitiera un ultimátum de 48 horas exigiendo que Irán reabra completamente el Estrecho de Ormuz, bajo amenaza de ataques a sus centrales eléctricas. Teherán respondió que tomaría represalias si era atacado, mientras el Parlamento iraní y sus fuerzas militares advertían sobre posibles cierres del estrecho y daños graves a la infraestructura regional.
El Estrecho de Ormuz, por donde circula cerca de una quinta parte del suministro mundial de petróleo y gas natural, se convirtió en un punto crítico del conflicto. Los analistas advierten que cualquier ataque a la infraestructura civil podría provocar apagones, interrupciones en hospitales y plantas desalinizadoras, derrames de petróleo y aumentos de precios.

Mientras tanto, en Estados Unidos se desarrollan conversaciones internas sobre posibles marcos de posguerra, aunque Irán insiste en que solo dialogará cuando cesen los ataques. La tensión internacional se mantiene, con advertencias de Rusia sobre la doctrina de dominación de Estados Unidos en los mercados energéticos y las graves consecuencias que podrían derivarse de ataques a líderes iraníes.
El futuro inmediato dependerá de los resultados de estas negociaciones y del cumplimiento de la tregua, en un escenario que podría determinar si el conflicto escala a una guerra regional o abre la puerta a un acuerdo diplomático.

Fuente: Medios

