La mañana de este martes se convirtió en un verdadero desafío para miles de personas que necesitaban cruzar entre Neuquén y Cipolletti. La protesta de ATE Río Negro, en el marco del paro nacional, transformó los puentes carreteros en un punto crítico, donde la circulación quedó reducida y las demoras se hicieron interminables.
Desde temprano, militantes del sindicato se ubicaron en la Ruta 22, entre la rotonda y el expeaje. En un principio, la medida consistía únicamente en una volanteada informativa. Pero la protesta escaló con el correr de las horas y terminó derivando en una interrupción parcial del tránsito, pese al despliegue de Gendarmería Nacional, que implementó el protocolo antipiquetes para garantizar la libre circulación.
Las filas de autos superaron la hora y media de espera en sentido a Neuquén. El tránsito avanzaba a paso de hombre y llegó a paralizarse en varios tramos, generando un embudo que se extendió hasta la calle Julio Dante Salto, en el acceso a Isla Jordán.
Trabajadores que intentaban llegar a sus empleos, pacientes con turnos médicos y estudiantes quedaron atrapados en un congestionamiento que se agravó con el paso de la mañana. Personal municipal y fuerzas federales intentaron ordenar el flujo vehicular, pero la demanda superó ampliamente la capacidad del corredor.
El escenario tras la desconcentración: restos, hollín y calzada afectadaAl finalizar la medida, el área de los puentes ofrecía una postal evidente del paso de la protesta. Restos de cubiertas, manchas de hollín, panfletos y carteles quemados quedaron esparcidos sobre la calzada. También se observaron rastros de bombas de estruendo y otros elementos utilizados durante la manifestación.
El retiro de los manifestantes se dio luego de una asamblea interna, tras la cual el grupo se dispersó en colectivos, combis y vehículos particulares. Gendarmería permaneció en el lugar para asegurar la normalización del tránsito.
La postura sindical: rechazo a la reforma laboral y reclamos salariales
Durante los primeros momentos de la protesta, Romeo Aguiar, referente de ATE Río Negro, explicó que la acción tenía como objetivo “informar las demandas a quienes transitan por la ruta”. No obstante, advirtió que “si existen provocaciones de las fuerzas federales, el corte podría ser total”, dejando abierta la posibilidad de una medida más severa.
El gremio rechaza enfáticamente la reforma laboral impulsada por el Gobierno nacional, a la que califican como “una medida que perjudica profundamente a los trabajadores, sin aportar crecimiento económico”.
A nivel provincial, exigen la reapertura de paritarias, la renovación de contratos precarios y el pago doble de guardias para el personal de Salud en días festivos.
Gendarmería intervino y la circulación volvió lentamente a la normalidad
Tras la desconcentración, ambas manos de la Ruta 22 quedaron nuevamente habilitadas. Personal de seguridad continuó trabajando en la zona para despejar restos de la manifestación y recuperar las condiciones de seguridad.
La mañana dejó un saldo de malestar generalizado entre automovilistas y usuarios habituales de los puentes, quienes atravesaron un comienzo de jornada marcado por la incertidumbre y las demoras producto del conflicto gremial.
Fuente: Medios.

