El Senado comenzará este miércoles el debate del proyecto que crea el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones en Nuevas Industrias (Súper RIGI), una iniciativa impulsada por el Gobierno para atraer grandes capitales hacia sectores estratégicos vinculados con la tecnología, la inteligencia artificial, la energía y los minerales críticos.
La discusión se iniciará en un plenario de las comisiones de Presupuesto y Hacienda, Economía Nacional e Inversiones y Legislación General, presididas por los senadores Agustín Monteverde (LLA), Martín Goerling Lara (PRO) y Nadia Márquez (LLA).

La primera reunión contará con la exposición de funcionarios del Ministerio de Economía, quienes explicarán los alcances del proyecto y los objetivos que persigue el nuevo régimen.
El oficialismo estableció un cronograma de tres reuniones informativas y pretende avanzar con el dictamen en un plazo de aproximadamente tres semanas. Durante ese período, buscará alcanzar acuerdos con los bloques aliados del PRO, la UCR y distintos espacios provinciales para reunir los votos necesarios y llevar la iniciativa al recinto durante agosto.

Qué actividades contempla el Súper RIGI
El proyecto propone crear un régimen especial para captar inversiones en industrias consideradas estratégicas, especialmente aquellas que todavía tienen un desarrollo limitado en la Argentina o que atraviesan sus primeras etapas de expansión tecnológica.
Entre las actividades contempladas aparecen la industrialización de minerales críticos, como el litio y el uranio; la biotecnología; la fabricación de baterías; el hidrógeno verde; los vehículos eléctricos; las turbinas eólicas; los paneles solares; los reactores nucleares modulares; los semiconductores y la inteligencia artificial.

La intención del Gobierno es generar condiciones de largo plazo para que empresas nacionales y extranjeras concreten proyectos de gran escala en sectores considerados claves para el crecimiento de la economía y la generación de nuevas exportaciones.
Inversiones desde US$ 1.000 millones
Uno de los principales requisitos para acceder al régimen será comprometer inversiones mínimas por US$ 1.000 millones, un monto que quintuplica el piso establecido actualmente por el RIGI.
A cambio, las empresas que ingresen al esquema tendrán acceso a 30 años de estabilidad fiscal, aduanera y cambiaria, además de distintos beneficios tributarios y financieros.
Con esta propuesta, el Gobierno busca ofrecer previsibilidad a los grandes proyectos de inversión y reducir los riesgos asociados a cambios en las reglas económicas durante las próximas décadas.

El debate en el Senado será clave para determinar el alcance final del régimen y las condiciones que deberán cumplir las compañías para acceder a los beneficios. El oficialismo apuesta a cerrar los acuerdos parlamentarios durante las próximas semanas para conseguir la aprobación del proyecto en agosto.
Fuente: Medios

