La intendenta de General Roca, María Emilia Soria, rechazó de manera tajante cualquier tipo de alianza política con el diputado Aníbal Tortoriello y otros espacios opositores al peronismo.
“No hay acuerdo, no vamos a ir juntos a ninguna elección”, sentenció, al denunciar la existencia de operaciones de prensa que buscaban instalar un acercamiento inexistente.
Si bien reconoció la gestión de Tortoriello como intendente de Cipolletti, marcó una distancia política clara: “Tenemos miradas distintas en el plano nacional”.
Las declaraciones llegan en un contexto de fuerte reconfiguración electoral en Río Negro, donde comenzaron a circular versiones sobre un posible frente entre el PRO, La Libertad Avanza y sectores provinciales para disputar municipios clave. Soria evitó involucrarse en esas negociaciones y se replegó en el peronismo rionegrino, dejando en claro que no participará de armados ajenos.
En paralelo, la jefa comunal confirmó que será candidata a gobernadora en 2027, y explicó que decidió adelantar definiciones ante lo que calificó como un clima de campaña anticipada. “Es alarmante el nivel de nerviosismo”, sostuvo, en referencia a críticas recientes del intendente de Cipolletti, Rodrigo Buteler, y del legislador Facundo López, quienes cuestionaron su gestión en temas como seguridad y obras.
Soria respondió con un contraataque directo al gobierno de Alberto Weretilneck, al que responsabilizó por el déficit en infraestructura, el deterioro del sistema de salud pública y la falta de respuestas en materia de seguridad.

Denunció demoras en obras clave como la Ruta 22 y el estancamiento del tren del Alto Valle, al tiempo que describió situaciones críticas como patrulleros sin combustible y hospitales con falta de profesionales.
Otro eje de conflicto fue el modelo de desarrollo provincial. La intendenta cuestionó la estrategia de apostar de lleno a Vaca Muerta, al advertir que Río Negro no puede convertirse en “furgón de cola” de ese esquema. En cambio, propuso una diversificación productiva que incluya a la fruticultura, la pesca, la producción lanera y otras economías regionales.
Además, reclamó la coparticipación de regalías mineras y defendió la postura de Roca en el conflicto por la traza de la Ruta 22, negando que el municipio haya frenado la obra. “Nuestros vecinos no querían murallas”, afirmó, en referencia al proyecto de autopista elevada.
Pese al tono crítico, Soria buscó diferenciarse del clima de confrontación: aseguró que no se sumará a las chicanas políticas y que la discusión debe centrarse en propuestas concretas. Sin embargo, su posicionamiento ya marca el inicio de una campaña donde las tensiones internas y externas empiezan a definir el escenario rumbo a 2027.

