La Justicia de Río Negro resolvió sobreseer al empresario boliviano propietario del camión que protagonizó el violento choque fatal sobre la Ruta Nacional 151, tragedia en la que murió el trabajador petrolero Gustavo Riquelme en la zona de La Escondida, a unos 40 kilómetros al sur de Catriel.
Aunque el empresario quedó desvinculado de la causa penal, continuará involucrado en una demanda civil que seguirá tramitándose en Cipolletti por una de las tragedias viales más impactantes registradas en el corredor petrolero de la región.
El siniestro ocurrió a fines de abril de 2023, cuando un camión Volvo con semirremolque térmico cargado con manzanas circulaba rumbo a Bolivia y terminó fuera de control sobre la Ruta 151. Según estableció la investigación, el transporte cruzó de carril y embistió violentamente a varios vehículos petroleros que estaban detenidos sobre la banquina.
En ese lugar se encontraba Gustavo Riquelme, operario petrolero de 40 años, quien realizaba tareas mecánicas debajo de una casilla afectada por un desperfecto técnico. El impacto fue devastador y el trabajador murió prácticamente en el acto. La tragedia generó una fuerte conmoción en Catriel y en todo el ambiente petrolero regional.
Con el avance de las pericias surgieron detalles alarmantes sobre el estado del transporte involucrado. Los informes técnicos incorporados al expediente determinaron que el camión presentaba graves fallas en el sistema de frenos y que además existió una maniobra imprudente por parte del conductor.
Para los investigadores, esa combinación fue determinante para desencadenar el desastre en una ruta históricamente señalada por los accidentes y los reclamos vinculados a la seguridad vial. El chofer del transporte, Elías Villarroel Contreras, reconoció su responsabilidad durante un juicio abreviado.
La Justicia lo condenó a tres años de prisión en suspenso por homicidio culposo agravado por conducción imprudente y le impuso además cinco años de inhabilitación para conducir en Argentina.
La acusación contra el empresario boliviano
La investigación también avanzó sobre Eyber Carlos Reyes Aparicio, propietario del camión involucrado en el choque fatal.
La Fiscalía sostenía que el empresario conocía las fallas mecánicas del vehículo y que, pese a ello, autorizó el viaje desde Tarija hacia el Alto Valle para cargar fruta y regresar luego a Bolivia. Además, los investigadores cuestionaban que el conductor no tendría la experiencia suficiente para manejar un transporte de más de 23 toneladas durante un recorrido cercano a los 2.500 kilómetros.
Según la hipótesis fiscal, el dueño del camión debía impedir que el vehículo continuara circulando debido a las fallas detectadas previamente en el sistema de frenos.
El acuerdo que cerró la causa penal
El rumbo de la causa cambió durante una audiencia realizada en abril de este año, cuando la querella informó que había alcanzado un acuerdo para dejar de impulsar la persecución penal contra el empresario y concentrar el reclamo en el ámbito civil.
A partir de esa decisión, las partes solicitaron que el camión y el semirremolque quedaran bajo disposición del Juzgado Civil 9 de Cipolletti.
Finalmente, el juez Guillermo Baquero Lazcano homologó el acuerdo y resolvió el sobreseimiento del empresario al considerar extinguido el interés penal mediante la aplicación de un criterio de oportunidad.
De esta manera, el dueño del transporte evitó afrontar un juicio penal por el choque fatal que terminó con la vida de Gustavo Riquelme.
Más allá del cierre de la instancia penal para el empresario, el expediente continuará abierto en el fuero civil.
Allí se discutirán las responsabilidades económicas derivadas de la tragedia y las posibles indemnizaciones por una muerte que dejó profundas secuelas en el sector petrolero y volvió a encender las alarmas sobre el estado de los camiones que circulan diariamente por uno de los corredores viales más peligrosos de Río Negro.
Fuente: Medios.

