La investigación fue impulsada por la fiscal de Narcocriminalidad, Silvia Moreira, y contó con la autorización del juez de garantías Luis Giorgetti. El caso se inició semanas atrás a partir de denuncias anónimas realizadas por vecinos mediante herramientas digitales habilitadas por el MPF.
Según se informó, los datos aportados permitieron identificar domicilios donde se registraban movimientos compatibles con la venta de estupefacientes: ingresos breves de personas que llegaban a pie, en bicicleta o en vehículos y se retiraban con pequeños envoltorios.
Con las pruebas reunidas, se dispuso la realización de cinco allanamientos, que se concretaron durante la noche del miércoles con la intervención de la División Antinarcóticos.
Durante los procedimientos, los efectivos incautaron 168 gramos de clorhidrato de cocaína, 256 gramos de cannabis sativa, 1.893.500 pesos en efectivo, ocho teléfonos celulares y un arma de fuego calibre .22.
Además, se secuestraron elementos vinculados al fraccionamiento y comercialización de droga, como balanzas, materiales de corte y dispositivos electrónicos, que serán analizados en el marco de la causa.
Como resultado del operativo, seis personas —tres hombres y tres mujeres— fueron detenidas y quedaron a disposición de la fiscalía, que avanzará con la formulación de cargos en los próximos días. Tres de las viviendas allanadas fueron clausuradas de forma preventiva, con el objetivo de interrumpir la actividad ilegal en esos puntos.
La causa continúa bajo la órbita de Narcocriminalidad y no se descartan nuevas medidas. Desde el MPF destacaron que el procedimiento se originó a partir de denuncias vecinales, que permitieron iniciar la investigación y reunir las pruebas necesarias para los allanamientos.
Fuente: Medios

