El Gobierno de Río Negro definió que el nuevo sistema de control de asistencia para los trabajadores estatales, basado en reconocimiento facial y registro biométrico, comenzará a implementarse en el hospital “Aníbal Serra” de San Antonio Oeste.
La decisión fue analizada durante la última reunión de gabinete y no estuvo exenta de debate. La elección del establecimiento donde se pondrá en marcha la experiencia piloto generó diferencias internas, en un contexto donde desde el propio Ejecutivo reconocen que la nueva herramienta podría encontrar resistencias iniciales entre los empleados públicos.
El centro de salud de San Antonio Oeste cuenta con una planta de 222 trabajadores, entre profesionales y personal de apoyo, y encuadra dentro del criterio fijado por el gobernador Alberto Weretilneck, quien impulsó que la primera experiencia se realice en un hospital de dimensión intermedia.
Según lo previsto, la próxima semana las empresas Altec y Airata comenzarán con la instalación de los equipos necesarios para el funcionamiento del sistema. Previamente, entre jueves y viernes, el ministro de Salud, Demetrio Thalasselis, encabezará una reunión en Cipolletti junto a los directores de los 37 hospitales de la provincia, donde presentará los principales lineamientos de la nueva modalidad de control.
Antes de su puesta en marcha, se abrirá una etapa de empadronamiento del personal, durante la cual se incorporarán los datos biométricos que permitirán identificar de manera individual a cada trabajador.
La firma Airata, contratada por Altec para proveer el equipamiento y el software, participa de un proyecto cuya inversión ronda los 1.500 millones de pesos para el sistema de Salud provincial, que alcanza a unos 8.000 trabajadores. La empresa cuenta con antecedentes de trabajo junto a universidades y organismos públicos, entre ellos la provincia de Neuquén, y destaca que su tecnología permite la autenticación mediante reconocimiento facial, eliminando el uso de contraseñas tradicionales.
Debate interno sobre la prueba piloto
La implementación inicial estuvo rodeada de distintas posturas dentro del Gobierno. Durante la reunión de gabinete, el ministro Demetrio Thalasselis propuso que la experiencia piloto se realizara en un hospital cabecera, con Viedma como primera alternativa.
Sin embargo, la iniciativa encontró objeciones. El presidente del bloque de JSRN, Facundo López, manifestó reparos sobre la conveniencia de comenzar en la capital provincial, lo que abrió una discusión donde confluyeron argumentos técnicos y políticos.
Finalmente, el gobernador Alberto Weretilneck optó por una alternativa intermedia. Consideró que el estreno del sistema debía realizarse en un establecimiento de menor complejidad que los grandes hospitales de referencia y solicitó redefinir el punto de partida.
Tras ese análisis, el Ministerio de Salud resolvió que la prueba inicial se concrete en San Antonio Oeste. El plan contempla una implementación gradual, con el objetivo de extender posteriormente el control biométrico al resto de las áreas de la administración pública provincial.
Fuente: Medios.

