Río Negro busca consolidarse como uno de los nuevos protagonistas del desarrollo energético de Vaca Muerta. Con producción shale en crecimiento, desembarco de grandes operadoras y el avance del proyecto Vaca Muerta Oil Sur, la provincia dejó de ser solo un territorio de paso para convertirse en un actor estratégico dentro del mapa hidrocarburífero argentino.
La secretaria de Energía y Ambiente de Río Negro, Andrea Confini, destacó que la provincia combina experiencia en explotación convencional, desarrollo de tight gas y nuevas oportunidades en shale oil, especialmente en sectores ubicados sobre el borde de la cuenca neuquina.
Actualmente, cerca de un tercio de la producción petrolera rionegrina proviene de áreas shale operadas por Phoenix Global Resources, un dato que refleja el cambio de perfil productivo que atraviesa la provincia. A esto se suman nuevos proyectos exploratorios y planes de inversión impulsados por Pan American Energy junto a Continental Resources en el área Loma Guadalosa, además de iniciativas de Tango Energy y Capex.
Uno de los puntos centrales del nuevo escenario energético es el desarrollo del oleoducto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS), que permitirá transportar hasta 750 mil barriles diarios hacia el puerto de Punta Colorada. El proyecto posiciona a Río Negro como la futura puerta de exportación del petróleo neuquino hacia los mercados internacionales.
“Además del convencional, nuestra ventaja está en el borde de la cuenca, donde después de muchos años se creó la ventana del shale”, sostuvo Confini al analizar el potencial geológico de la provincia y el interés creciente de las compañías por ampliar la actividad en la región.

