El Gobierno buscará sancionar este miércoles en el Senado el proyecto de modernización laboral, una de las iniciativas centrales de la agenda del presidente Javier Milei. La Libertad Avanza (LLA) tiene garantizada la aprobación en general y de la mayoría de los artículos, aunque todavía no reúne los votos necesarios para dos capítulos sensibles: la reforma del Impuesto a las Ganancias para grandes empresas y el nuevo esquema de indemnizaciones.

La sesión fue convocada por la presidenta del Senado, Victoria Villarruel, para las 11 de la mañana y se realizará en un clima de alta conflictividad social, con movilizaciones previstas de las centrales sindicales, organizaciones de izquierda y la tradicional marcha de los jubilados.
En el plano político, el oficialismo cuenta con unos 20 votos propios y el respaldo de bloques y legisladores aliados, lo que le permitiría alcanzar alrededor de 40 voluntades para la aprobación general. Sin embargo, el consenso no se replica en el capítulo fiscal, donde la rebaja del Impuesto a las Ganancias para grandes empresas del 35% al 31,4% genera resistencia entre gobernadores dialoguistas por su impacto en la recaudación futura. Por ahora, el Gobierno no prevé modificar ese punto ni establecer mecanismos de compensación.

Otro foco de debate es el sistema indemnizatorio. El proyecto crea el Fondo de Asistencia Laboral (FAL), financiado con el 3% de los aportes patronales, para cubrir despidos. Sectores aliados, especialmente de la UCR, reclaman que este beneficio se limite a las pymes y no alcance a grandes empresas. Sí existe acuerdo en establecer un tope indemnizatorio de un sueldo por año, con un máximo de tres salarios promedio, y en habilitar el pago en cuotas, con actualización por inflación más un 3% anual.
Además, el dictamen incorpora cambios en el régimen de convenios colectivos: se mantendrán por un año las cláusulas normativas (condiciones laborales), pero no las obligaciones económicas, como los aportes solidarios a cámaras empresariales y sindicatos.
Con este escenario, el oficialismo llega al debate con mayoría parcial asegurada, pero con negociaciones abiertas que definirán el alcance final de una reforma clave para la agenda económica y laboral del Gobierno.
Fuente: Medios

