El Gobierno nacional avanza con una reforma de la Carta Orgánica del Banco Central de la República Argentina (BCRA) que plantea cambios profundos en el funcionamiento y los objetivos de la autoridad monetaria.
La iniciativa impulsada por la administración de Javier Milei será enviada al Congreso y tiene como principales ejes fortalecer la independencia del organismo y prohibir la emisión monetaria destinada a financiar al Tesoro Nacional.
El proyecto busca redefinir el rol del Banco Central y establecer como prioridad la preservación del valor de la moneda. De esta manera, el Ejecutivo pretende modificar el esquema vigente desde la reforma aprobada en 2012, durante la segunda presidencia de Cristina Kirchner y bajo la conducción de Mercedes Marcó del Pont al frente de la entidad.
El Banco Central tendría como prioridad la estabilidad monetaria
Actualmente, la Carta Orgánica establece múltiples objetivos para el BCRA, entre ellos garantizar la estabilidad monetaria y financiera, además de promover el empleo y el desarrollo económico con equidad social.
La propuesta del Gobierno apunta a concentrar la función principal de la entidad en un único objetivo: mantener la estabilidad monetaria.
Según los lineamientos del proyecto, el control de la inflación quedaría como la principal tarea técnica del Banco Central, mientras que otras políticas económicas permanecerían bajo la responsabilidad del Poder Ejecutivo.
Uno de los cambios centrales de la reforma es la prohibición expresa de utilizar la emisión monetaria para cubrir las necesidades financieras del Tesoro.
En caso de aprobarse la iniciativa, se eliminarían los denominados “Adelantos Transitorios”, una herramienta que permite al Banco Central transferir recursos al Estado.
De esta manera, el Tesoro debería financiar sus gastos mediante la recaudación tributaria o la colocación de deuda en los mercados.
La medida responde al diagnóstico del Gobierno, que atribuye a la emisión destinada a cubrir el déficit fiscal un papel central en los procesos inflacionarios de la Argentina.
El fortalecimiento de la independencia del Banco Central también forma parte de los compromisos asumidos por el país con el Fondo Monetario Internacional (FMI).
La reforma también propone modificar el mecanismo mediante el cual el Banco Central transfiere utilidades al Tesoro Nacional.
Actualmente, las variaciones del tipo de cambio pueden generar ganancias contables debido a que parte de los activos de la entidad están nominados en dólares. En determinadas circunstancias, esos resultados pueden ser transferidos al Estado.
El proyecto plantea crear una reserva que limite esos giros y establezca nuevas condiciones para habilitar las transferencias.
Además, la iniciativa contempla nuevas restricciones para la compra de títulos públicos destinados al financiamiento estatal, límites sobre determinadas operaciones de crédito y mayores precisiones respecto de los activos que podrán integrar el patrimonio del organismo.
También se prevén modificaciones en distintas herramientas operativas vinculadas con la política monetaria.
Otro de los puntos incluidos en el proyecto está relacionado con la conducción del BCRA. El Ejecutivo pretende modificar los mecanismos para remover al presidente y a los directores de la entidad.
El objetivo es reforzar la autonomía técnica y operativa del Banco Central y reducir la influencia política sobre sus decisiones.
Desde la consultora Lojo señalaron que los resultados de una reforma de estas características dependerán de su aplicación y del contexto económico.
Además, advirtieron que la efectividad de los cambios también estará condicionada por la disciplina fiscal, la estabilidad macroeconómica y la continuidad de las políticas públicas.
El debate en el Congreso abrirá una nueva discusión sobre el modelo de Banco Central que tendrá la Argentina y las herramientas que utilizará para cumplir sus funciones en los próximos años.
Fuente: Medios

