Quién era el experimentado piloto que murió en el trágico accidente de helicóptero en San Juan

Tenía 53 años y más de tres décadas de experiencia como comandante de helicópteros. Se dirigía a La Rioja para colaborar en el combate de los incendios forestales cuando ocurrió el trágico accidente.

Matías “El Ronco” Valenzuela, de 53 años, era el piloto que comandaba el helicóptero Bell 412 que se estrelló este miércoles en San Juan mientras viajaba rumbo a La Rioja para sumarse al operativo de combate contra los incendios forestales.

Una carrera marcada por la experiencia

Además de su labor en la fuerza policial, el piloto acumuló experiencia en distintas áreas de la aviación. Entre 2009 y 2015 fue comandante de helicópteros en la Dirección Aérea Brown y, durante 2012, también ocupó el cargo de jefe de Operaciones en la Dirección Aérea Lanús.

Desde 2018 integraba la empresa Jasfly, con base en La Plata, donde continuaba desempeñándose como comandante de helicópteros.

En su perfil profesional se definía como piloto comercial con habilitaciones para vuelos por instrumentos, vuelos fotográficos, operaciones con sistemas FLIR, vuelos nocturnos y tareas vinculadas al combate de incendios forestales. También era instructor de vuelo.

Especialista en incendios y seguridad aérea

A lo largo de su carrera se especializó en operaciones de alto riesgo. Había realizado cursos de combate de incendios forestales en la Escuela Alpha Whisky y desde 2011 era docente en capacitaciones sobre seguridad de vuelo en zonas de montaña.

El experimentado piloto participaba como instructor en talleres de formación para pilotos de helicópteros organizados por la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC) y dictaba cursos de seguridad en montaña.

La última entrevista antes del accidente

Tras el siniestro, tomó relevancia una entrevista que Valenzuela había brindado apenas 24 horas antes del accidente, luego de realizar un sobrevuelo en San Juan junto a periodistas locales.

Consultado sobre qué significaba para él desempeñar ese trabajo, respondió:

“Uno lo hace porque le gusta. A mí la verdad que me encanta hacer esto. Es uno de los trabajos en helicóptero que, no sé si es el mayor, pero que más riesgo tiene. Y bueno, te tiene que gustar”.

Sus palabras, pronunciadas pocas horas antes del accidente fatal, reflejan la pasión con la que vivía una profesión que ejerció durante más de tres décadas.

Fuente: Medios

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