Con el objetivo de avanzar hacia el modelo de “ciudad de los 15 minutos” y dar respuesta a uno de los principales problemas urbanos, Neuquén capital se prepara para ejecutar una obra clave: un puente elevado sobre la rotonda de Casimiro Gómez, en la Autovía Norte.
La intervención apunta a optimizar uno de los accesos más conflictivos de la ciudad, donde actualmente se registran embotellamientos constantes, sobre todo en horarios pico. Se trata de un sector estratégico para el ingreso desde el oeste y desde la zona petrolera, con una alta circulación de camionetas vinculadas a la actividad hidrocarburífera que intensifican la congestión.
El anuncio se realizó durante la inauguración de la avenida Los Paraísos, una nueva multivía de cuatro carriles que ya forma parte del esquema vial del noroeste capitalino. En ese marco, el intendente Mariano Gaido y el gobernador Rolando Figueroa confirmaron que el puente elevado es una prioridad dentro del plan integral de infraestructura.
La obra permitirá una conexión directa entre la Autovía Norte y la avenida Los Paraísos, evitando el paso por la rotonda y favoreciendo una circulación continua. El objetivo es reducir los tiempos de viaje y mejorar la seguridad vial en un punto crítico del tránsito urbano.
“Eso le corresponde a la provincia y vamos a hacer directamente puentes para no generar que los vehículos se detengan y paralicen el tránsito”, explicó Figueroa al detallar la lógica del proyecto, que busca reemplazar rotondas por soluciones más eficientes.
Según confirmó la subsecretaria de Infraestructura, Tanya Bertoldi, el proyecto ejecutivo estará finalizado entre abril y mayo. Luego será elevado al Ministerio de Infraestructura para su aprobación y posterior licitación. “Es una obra que se va a hacer”, aseguró.
En paralelo, el gobierno provincial proyecta otro puente elevado en la zona de Zanon, sobre la Ruta 7, otro de los corredores más saturados del área metropolitana. Allí, las demoras y los siniestros viales son frecuentes, en un contexto de crecimiento acelerado de la región.
Estas obras se complementan con un plan más amplio que incluye la duplicación de la Ruta 67 —conocida como la Ruta del Petróleo— y la ampliación de la Ruta 7, ejes fundamentales para la conectividad con Vaca Muerta y el desarrollo productivo de la provincia.
El trasfondo es claro: el crecimiento sostenido de Neuquén, impulsado en gran parte por la industria hidrocarburífera, dejó rezagada la infraestructura vial. Frente a ese escenario, la apuesta oficial es avanzar con obras estructurales que ordenen la circulación y acompañen la expansión urbana.
El puente elevado en Casimiro Gómez se presenta así como una intervención clave, no solo para descomprimir el tránsito, sino también para redefinir la lógica de los accesos a la ciudad y acercar el modelo de una Neuquén más conectada y eficiente.
Fuente: Medios

