El estado de salud de Bastián Jerez, el niño de 8 años que permanece internado en grave estado tras el choque entre una UTV y una camioneta en los médanos de Pinamar, volvió a generar preocupación luego de que se confirmaran múltiples fracturas de cráneo que no habían sido advertidas en una primera evaluación.
Las nuevas lesiones fueron detectadas tras una serie de estudios realizados en el Hospital Interzonal Especializado Materno Infantil de Mar del Plata, centro al que fue derivado el menor en las últimas horas debido a la complejidad de su cuadro.
Fuentes del Ministerio de Salud bonaerense indicaron a medios que una tomografía integral, que incluyó cráneo, cuello, tórax y abdomen, permitió constatar las fracturas, lo que derivó en una rápida reevaluación médica del caso.

Ante este diagnóstico, el equipo tratante resolvió avanzar con una nueva intervención quirúrgica para colocar una válvula de control de presión intracraneal, dispositivo que permite monitorear posibles aumentos de presión y reducir riesgos neurológicos. La colocación estuvo a cargo del servicio de neurocirugía y se realizó sin complicaciones.
En paralelo, se programó una cirugía abdominal centrada en la zona del hígado, la más afectada por el accidente. Según el último parte médico, la exploración y cierre abdominal se llevará a cabo “según su evolución”. Durante la intervención se retirará el “packing hepático”, un vendaje colocado previamente para contener la hemorragia, y se cerrará la zona intervenida.
El Dr. Diego Fernández, jefe hepatobiliar y director del programa de trasplante hepático en la Clínica Pueyrredón de Mar del Plata, explicó que la primera cirugía se centró en salvar la vida de Bastián y contener el daño hepático severo. “Se hizo un tapón, un empaquetamiento del hígado para contener la pérdida de sangre y recuperar al paciente”, indicó.
En los días siguientes, el menor permaneció en terapia intensiva y se realizaron revisiones para evaluar hemorragias o fugas de bilis. “Hoy tiene un abdomen contenido que no terminó de cerrar porque el packing aún está adentro. Este vendaje se debe retirar pronto, porque después de 48 o 72 horas puede generar infección”, explicó el especialista.
Fernández añadió que la cirugía permitirá revisar posibles reparaciones más delicadas de arterias o venas del hígado, en un contexto de mayor estabilidad del paciente. “Las complicaciones son múltiples, pero básicamente el riesgo está en la pérdida de sangre y bilis. Si la pérdida está contenida y se formaron coágulos adecuados, se podrán retirar los drenajes y cerrar finalmente el abdomen”, detalló.
El traslado a Mar del Plata se realizó el jueves mediante un vuelo sanitario de alta complejidad, tras confirmarse que Bastián estaba hemodinámicamente estable. El caso continúa bajo seguimiento permanente, mientras se aguarda su respuesta a las últimas intervenciones médicas.
Fuente: Medios

