Un hombre resultó gravemente herido luego de que un vidrio se desprendiera de un balcón y cayera desde un cuarto piso sobre su cabeza mientras se encontraba sentado en la vereda de un bar, en el barrio porteño de Palermo. El hecho quedó registrado por una cámara de seguridad y pudo haber terminado en una tragedia.
La víctima, identificada como Pablo, perdió el conocimiento durante algunos segundos tras el impacto y fue asistida de inmediato por empleados del local gastronómico. Posteriormente, fue trasladado al Hospital Pirovano y luego derivado a la Clínica Zabala, donde permaneció internado entre el 13 y el 20 de diciembre.

Según relató en declaraciones televisivas, recibió más de 30 puntos de sutura en la cabeza y debió ser operado por la rotura de un tendón en el brazo, lesión por la que aún continúa en rehabilitación. “Podría haber perdido el brazo o morir directamente. Fue un milagro”, expresó.
Actualmente, Pablo sigue con licencia laboral debido a las secuelas físicas del accidente, que incluyen dolores persistentes y limitaciones en la movilidad. Además, indicó que hasta el momento no recibió ningún contacto por parte de la constructora del edificio desde donde cayó el vidrio y que se encuentra bajo asesoramiento legal.
Desde la cafetería, uno de los empleados que lo asistió relató que escucharon un fuerte estruendo y encontraron al hombre ensangrentado, con una profunda herida en el brazo. Los trabajadores le brindaron los primeros auxilios hasta la llegada del personal médico.
Fuente: Medios

