En medio de una jornada cargada de actividad en la Legislatura de Viedma, el vicegobernador Pedro Pesatti dejó una definición política de peso: “Estoy fuera del oficialismo, no por decisión propia”, afirmó, y atribuyó esa situación a una determinación directa del gobernador.
La frase no llegó sola. Formó parte de una mirada más amplia donde el dirigente expuso su preocupación por el rumbo del país y el impacto que, según advierte, ya empieza a sentirse en las provincias.
“Estamos muy al límite de lo que puede significar una fractura social”, señaló, en referencia a las políticas de ajuste impulsadas por el gobierno de Javier Milei.
Para Pesatti, el problema no es solo económico sino también conceptual. “La palabra desarrollo prácticamente ha desaparecido del léxico corriente”, planteó, diferenciando entre crecimiento y desarrollo, y remarcando que el mercado por sí solo no garantiza una distribución equitativa. En ese sentido, defendió el rol del Estado como actor clave para equilibrar desigualdades.
El vicegobernador también apuntó contra lo que definió como una falta de planificación frente a escenarios críticos. Comparó la situación actual con una crisis anunciada: “Es como si supiéramos que viene una inundación y no hubiera ningún plan de defensa”. Y fue más allá al cuestionar la lógica del Gobierno nacional: “¿Alcanza la motosierra si no hay seguridad social?”.
Al analizar el contexto provincial, sostuvo que Río Negro no puede aislarse del escenario nacional. “Río Negro no es una isla”, remarcó, y advirtió sobre señales de deterioro en el tejido social. Aunque reconoció avances en materia de inversiones, insistió en que el contexto general condiciona cualquier proceso de desarrollo.
Sobre el plano político interno, la ruptura con el oficialismo provincial quedó explicitada sin rodeos. “Hay un proyecto de poder, pero no es lo mismo que un proyecto político. Eso me duele en el alma”, expresó, marcando diferencias con el espacio que lidera Alberto Weretilneck.
De cara al futuro, Pesatti dejó una advertencia hacia la dirigencia: “Lo anti nunca alcanza”, sostuvo, y llamó a construir propuestas que respondan a las demandas reales de la sociedad. En ese sentido, puso el foco en los sectores más vulnerables: jubilados, trabajadores y familias que enfrentan un contexto cada vez más complejo.
Con tono firme pero sin estridencias, el vicegobernador dejó en claro que su posición no es coyuntural. “Siempre estuve en el mismo lugar”, deslizó, como síntesis de una postura que hoy lo ubica fuera del oficialismo, pero dentro de un debate más amplio sobre el rumbo político, económico y social del país.

