El Gobierno oficializó un nuevo aumento en el precio del gas a través de una resolución publicada en el Boletín Oficial. La medida, impulsada por el Ministerio de Economía, establece un recargo del 7,50% sobre el valor del gas en el Punto de Ingreso al Sistema de Transporte (PIST), que impactará en hogares, comercios y otros usuarios del sistema.
La actualización quedó plasmada en la Resolución 1909/2025, firmada por el ministro de Economía, Luis Caputo, y regirá para cada 9.300 kilocalorías que ingresen a los ductos del sistema nacional. Este valor deberá ser trasladado por las comercializadoras de gas al precio del suministro adquirido en el PIST, lo que tendrá efecto directo sobre las facturas.
Por qué aumenta el gas
La resolución argumenta que el recargo responde a la imposibilidad de sostener un esquema de subsidios generalizados, que en los últimos años presionaron sobre los aportes del Tesoro Nacional. Según el análisis de la Dirección de Tarifas y Regalías, el Fondo Fiduciario que sostiene parte de los costos energéticos requiere mayores recursos para garantizar la continuidad del servicio en 2025.
Además, el Gobierno remarcó la necesidad de homogeneizar los recargos para todas las empresas del sector, con el objetivo de evitar distorsiones entre los costos que asumen los distintos agentes del mercado y, en consecuencia, los usuarios finales.

Cómo impactará en las facturas
Para los consumidores residenciales, el incremento se calculará multiplicando el volumen de gas consumido por el precio promedio ponderado de la empresa distribuidora, al que luego se le aplicará la nueva alícuota del recargo.
Este ajuste se suma al incremento autorizado en noviembre, cuando la Resolución 1698/2025 ya había fijado un recargo del 7,20% sobre el precio del gas en el PIST. Con la nueva disposición, el incremento asciende a 7,50%, lo que representa un aumento adicional de 0,30 puntos porcentuales.
La medida se apoya en la emergencia del sector energético nacional, establecida inicialmente por el Decreto 55/2023 y prorrogada luego por los decretos 1023/2024 y 370/2025. Estas normas extendieron el período de transición hacia un esquema de subsidios más focalizado y estable, con la intención de aliviar la carga fiscal y ordenar el sistema tarifario.
Según la explicación oficial, este nuevo ajuste forma parte de una estrategia destinada a readecuar los costos del sistema energético y evitar un desfinanciamiento que comprometa la provisión del servicio.
Fuente: Medios.

